Síndrome de oposición
Luego
de 120 días de gobierno, los uruguayos deberíamos pasar revista de lo hecho por
el actual Poder Ejecutivo.
Indudablemente
podríamos fácilmente exponer sin temor a equivocarnos, que no a habido
semana y dónde nos descuidemos día, en
la cual esta administración no haya cometido errores importantes en el
desempeño de sus responsabilidades.
Podríamos
enumerarlos, pero solamente haremos mención de los más evidentes de ellos para
desarrollar la tesis de que el actual gobierno del Frente Amplio adolece de lo
que quedaremos en llamar el “Síndrome
de Oposición”.
La
izquierda de este País se acostumbró durante más de treinta años, a desarrollar
su actividad política desde la vereda de enfrente y no nos pondremos a
argumentar demasiado de sí fue oposición constructiva, destructiva ó meramente
de rédito electoral, el lector seguramente tendrá su opinión al respecto. Lo
que es innegable, es que esa calistenia política les creó un hábito del cual a
ojos vistas no se han podido desprender y a quienes estamos pendientes del
acontecer nacional nos pone muy nerviosos.
Cuando
se es responsable de la toma de decisiones que llegan al conjunto de la
sociedad, como es el caso, quienes las hacen deben medir muy bien sus
expresiones, para no crear falsas expectativas y en el caso de adelantar
medidas estas deben estar perfectamente instrumentadas en su operativa y en sus
plazos, de lo contrario se generan distorsiones e incertidumbres que afectan a
todo el País.
Pero
vayamos a los ejemplos concretos y comencemos con el Ministro estrella José
Mujica, que propuso sacarle el COFIS a las lentejas, cuando estas no lo tienen;
Uds. dirán es un tema muy menor y sí lo es desde el punto de vista del hecho en
sí, pero no desde que denota una ligereza en los dichos de un Secretario de
Estado, que cuando habla debe hacerlo con propiedad y justeza.
Cuando
se le recriminó este tipo de actitudes, el Sr. Ministro dijo que debíamos saber
que el habla a veces en serio y a veces en broma por que esa es su forma de
ser, lo que en realidad debería saber el Sr. Mujica es que cuando se es
Ministro, no se puede hablar en broma y que cada palabra tiene un peso enorme
en la cartera de su incumbencia y por ende en el País todo.
Seguimos
con la Ministro de Salud Pública que removió de su dirección en el área de
oncología del Pereyra Rossel al Dr. Leborne para poner en su lugar a la que en
primera instancia se presentó como una eminente técnica en radiología, pero
luego de innumerables idas y venidas dimes y diretes con el tema de los niños
con cáncer que quedaron sin tratamiento, resulta que ahora va a ser directora
pero administrativa. Pasa de radióloga a técnica en administración hospitalaria
y lo que es peor en lugar del Dr. Leborne hoy van a poner tres directores en
total, la ya mencionada y dos más. Ni que hablar del aparato de radiología que un día era el técnico que renunció,
otro que no estaba calibrado (el técnico lo calibró antes de irse), después
parece que fue el software pero resulta
que sé reseteó y san se acabó, que solo fueron dos días sin tratamiento a los
niños y adultos, que pasaron luego a ser tres y por último diez. Es de no
creer.
Señora
Ministro de Salud Pública, cuando uno va a tomar medidas de ese tipo debe medir
bien su alcance, si la remoción del titular es justa ( evidentemente el Dr..
Leborne no merecía un tratamiento sumario), si los servicios no se van a
resentir (como resultó de hecho), sí quien ocupará el cargo esta preparado para
el mismo (como no ocurrió de hecho) y ya que estamos en la cartera de Salud de
sí el remedio no es peor que la enfermedad, por que ahora para suplir al Dr.
Leborne hay que poner varios directores y los vamos a tener que pagar todos
nosotros. Tres por uno, mal negocio, por lo menos para los contribuyentes,
quizás para algunos médicos empresarios no.
Seguimos
con el Ministro Díaz y su proyecto de liberar a los presos. El mentado proyecto
fue, vino, volvió a ir, que no estaba listo pero en realidad que si, que el
Ministro se tomaba vacaciones para salir del lío pero que no las toma y al
final humo blanco: “habemus proyecto”. Pero ó milagro, ya que estamos
con terminología religiosa, desde las alturas llegó la orden de parar. La
instrucción la dio el Presidente Vázquez, que encarga realizar permanentemente
encuestas de opinión para saber si va bien (dicho sea de paso lo pagamos todos
nosotros, igual que los tres directores del Pereyra) y parece que la cosa de liberar reclusos no iba bien.
La
realidad pudo más que las encuestas y resultó que en los centros de detención
los internos se habían hecho a la idea y hoy no tiene consuelo, por lo que ya
ha habido amagues de motines y se encuentran muchísimos en huelga de hambre,
entonces vuelta a empezar, revive por enésima vez el proyecto de liberar presos
hoy por la presión que estos mismos
ejercen.
Después
tenemos el tema de la Ley de Caducidad que el artículo 4º si, que él articulo
4º no, que los militares va a declarar pero no van a ir presos (palabras de la
Ministra), que un caso está dentro de la Ley pero que después no está y que
otro similar no se sabe bien si sí ó sí no, que algunos delitos prescribieron
pero como pueden ser de lesa humanidad no habrían prescripto, que los trabajos
arqueológicos en el Batallón Nº 13 se hace solo con técnicos extranjeros para
dar garantías, pero después se incorporan los nacionales luego de las protestas
de estos, que los trabajos los supervisa el Poder Ejecutivo pero después
termina haciéndolo el juez de la causa, en fin un galimatías de aquellos.
También tenemos el tema de
las ejecuciones judiciales, un Senador del M.P.P., que por respeto a su
apellido prefiero no nombrar, propone una ley de suspensión de ejecuciones como
siempre sostuvo el Frente Amplio en flagrante violación del orden legal, pero
el Ministro de Economía que parece que no recuerda la postura histórica de su
fuerza al respecto dice no, el M.P.P. amenaza con reunir la mesa política del
F.A. para forzar el tema y nuevamente desde las alturas llega el verticalazo y
desaparece el tema, eso sí el piquete de los deudores a ejecutar frente al
Palacio Legislativo ya lleva una semana y ni miras de tomar una medida al
respecto.
Pero
lo más grave es el Tratado de Protección de Inversiones con EE.UU., no vamos a
entrar en el análisis de la importancia trascendental que tiene para la economía
uruguaya, solo vamos a ver su tratamiento. El Ministro Astori dice que hay que
ratificarlo, el Canciller Gargano que no, el senador Couriel que el Tratado
habría que hacerlo extensivo a los otros miembros del MERCOSUR seguramente por que es bueno y el M.P.P. que
no lo vota iguaql que el Partido Socialista al cual pertenece el Presidente de
la República.
El
Presidente que ante la pregunta del Partido Nacional al respecto da una
respuesta por escrito, no en la entrevista personal y esta dice que es resorte
del Parlamento. Días después se reúne el Frente Amplio para ver el tratamiento
del tema y sale como resolución de que se posterga hasta el año 2006, entre
otras cosas parece que los órganos internos del F.A. son el Parlamento ó por lo
menos así se desprende de los dichos y los hechos.
Y para ir terminando,
sepan perdonar la extensión pero el rosario es larguísimo, tenemos a la
Ministra Arismendi con cartera a la medida. Comenzamos con que el plan de emergencia entra en operación los
primeros días de gobierno, pero después decimos que esperamos a mayo para que
no se diga que están haciendo proselitismo, ¿ no será que no lo tenían listo?,
luego parece que el plan se ejecuta pero solo para 8.000 beneficiarios y hoy a
120 días de ejercicio del gobierno apenas llega a 10.000 compatriotas sobre un
universo estimado de más de 200.000 uruguayos posibles de usufructuarlo. Eso
sí, los reclames televisivos del Plan de Emergencia salen con un costo de 1.500
U$S el minuto en horario central (¿cuantos beneficiarios más significaría este
dinero gastado?) y también lo pagamos todos, como las encuestas de Vázquez y
los directores de Oncología.
En
definitiva, un gobierno no puede ir para adelante y para atrás en los temas, un
gobierno no puede tener a sus actores en desacuerdo al salir a la opinión
pública, un gobierno no puede decir hoy una cosa y mañana otra, un gobierno no
puede anunciar medidas si no las tiene planificadas, un gobierno no puede
proponer proyectos si no sabe que tratamiento les va a dar, un gobierno no
puede proponer planes si no tiene los tiempos de ejecución ajustados; un
gobierno no puede, el problema es que parece que no tenemos gobierno, parece
que tenemos oposición y la oposición no es responsable por sus dichos, por que
no debe ejecutarlos y estos señores siguen con estos hábitos de su antigua
actitud.
Lo
del título sufren del “Síndrome de Oposición”, pero permítanme
corregirme desgraciada mente todos estamos sufriendo por culpa de ellos el “Síndrome
de Oposición” por que el Frente Amplio es quien nos gobierna ¿ ó no?.
Nadia
Menéndez