DICHOS Y CRITERIOS
Las
últimas horas de nuestra realidad política han estado pautadas por diversas
vueltas de tuerca en lo relativo a la discusión de la Ley que autoriza a ANCAP
a asociarse con privados y que será sometida a consulta popular el próximo 7 de
diciembre.
Por un lado, en gira por
el interior de la República, el Dr. Tabaré Vázquez afirmó que nunca el había
hablado de una venta o enajenación del ente prevista en la norma impugnada.
Esto levantó amplias repercusiones ya que la mayoría de los sectores políticos
que integran el Encuentro Progresista han basado su campaña en contra de la ley
afirmando que lo que se quería impedir con su derogación era justamente el
traspaso de ANCAP a particulares, privando al Estado de una de sus empresas más
emblemáticas. Como testimonio de estas afirmaciones quedan por el camino
declaraciones de dirigentes, panfletos, pasquines y muros que afirmaban con
propiedad que “ANCAP no se vende”. Habrá que ver en estos próximos días cuál
será la posición que asumirá el Frente Amplio en este tema y qué discusiones
internas se procesarán. Lo afirmado por el Dr. Vázquez no es más que la verdad.
La ley es tan clara que basar una campaña de derogación en el argumento de una
supuesta venta, aparece como un argumento más que grosero y, en definitiva,
mentiroso. Mentiras a las que prácticamente nos hemos acostumbrado y que le han
hecho perder al pueblo uruguayo su capacidad de análisis así como la exigencia
que debe tenerse frente a la fundamentación de cualquier iniciativa. No debe
bastarnos la afirmación de que la ley es buena o mala, así como no debería
bastarnos en una campaña electoral el “vamos a hacer tal o cual cosa”. Lo verdaderamente
importante es el “por qué” y el “como” y eso es algo que debe exigírsele a
cualquier actor político como algo natural.
El fin de semana pasado,
ANCAP decide publicar en varios medios escritos el texto de la ley acompañado
de algunos comentarios de la misma. Más allá de lo correcto del procedimiento,
que puede ser discutible, aparecen estos anuncios como, al menos, inoportunos.
Cuando el tema en boga son las declaraciones del Dr. Vázquez, desde el gobierno
se le da un giro al tema que cambia el foco de atención, dándole a la izquierda
motivos para no discutir internamente sus diferencias. El item tratado en la
Mesa Política del Frente Amplio no fue si ANCAP se vende o no, sino la posible
violación de la Constitución por parte del ente y el posible llamado a sala del
Ministro de Industria.
No
me cabe duda que la ley es buena y va a ser muy positiva para el país. Pero
frente a una instancia de una posible derogación, debe actuarse con criterios
políticos claros y precisos, que son totalmente justificables si lo que se
quiere es beneficioso para todos los uruguayos.
Alfredo
Susena