Por estos días se ha observado una arremetida mediática que manifiesta la supuesta polarización en las primarias nacionalistas.
Un
inadvertido ciudadano podrá sacar estas conclusiones, pero del análisis
pormenorizado de los datos que ofrecen las más de siete empresas que están
realizando encuestas dentro de nuestro Partido surge como intelectualmente
honesto reconocer como muy lejano este fenómeno.
En
primer lugar: los datos a la vista reflejan una intención de votos muy por
debajo del obtenido en las elecciones pasadas, ergo marcan la opinión de los
mas intrínsecamente nacionalistas que omiten por lo lejano de los próximos
comicios la opción de miles de ciudadanos independientes que particularmente se
acercaran a nuestras filas partidarias en esta elección y lo harán a través del
candidato que les resulte mas atractivo.
Segundo:
La nomina de aspirantes a la presidencia no ha culminado, varios sectores de
probada opinión publica han considerado poco oportuno él definirse por estos
días, e inclusive compañeros recientemente proclamados no tuvieron todavía el
tiempo suficiente para explicar sus propuestas, lo que lo diferencia claramente
con los compañeros supuestmenete
polarizados que visiblemente han comenzado sus campañas personales hace ya un
tiempo largo.
Tercero:
Si la política fuera aritmética, cosa que no es, y sumáramos los votos de los
que quieren dejar fuera de carrera
obtendríamos como resultado la existencia de un vastísimo sector del electorado
blanco que no se siente identificado por los que quieren polarizar pese a su
insistente campaña, que por el contrario en conjunto estarían representando una
mayoría partidaria muy tangible.
Cuarto:
Este conglomerado de sectores si la elección fuera el próximo domingo seria
determinante para la elección del candidato unico. Hoy por hoy las encuestas
marcan que nadie en el Partido Nacional reúne ni la mitad de los votos ni un
cuarenta por ciento con diez por ciento de diferencia para tener la elección
directa. Por tanto los convencionales electos serian los encargados de elegir
al candidato que mejor lo represente y con mayores posibilidades de enfrentar
al Frente Amplio del Dr. Tabare Vázquez, lo que indudablemente deja abierto el
resultado final.
Quinto:
Particularmente en nuestro querido Partido Nacional históricamente primaron mas
la búsqueda de valores comunes, de ideas compartidas, de estilos de conducción
coincidentes y de pasiones personales
que el mero liso y llano acceso a posiciones de poder.
Por
él calculo frío que implica la polarización de aceptar una propuesta por el
solo hecho de tener un supuesto mejor resultado electoral no es de recibo para
una organización política que por la lucha de sus ideales no se ha preocupado
de reveses electorales por mas de cien años, y pese a todo y a todos sigue ofreciendo
la mejor alternativa de hombres e iniciativas para que nuestro país vuelva a
una senda de mayor prosperidad y justicia para nuestra sociedad.
Ante
una campaña no iniciada, ante un país devastado por la crisis y ante una
perspectiva de incipiente recuperación, pesaran mas las actitudes, los
sacrificios, y las propuestas serias y viables que cualquier estrategia por más
inteligente que esta fuera.
Por
ello Desafió Nacional lejos de preocuparse por calculo electoral alguno,
ofrecerá sus ideas cuando correspondan con el único objetivo de aportar no solo
a los blancos sino a la población en
general las alternativas que sin exclusiones hagan de este Uruguay un
nación más justa.