Ahora
si....llegó el momento de la gran definición. Estamos entrando en la recta
final de la campaña y la meta se empieza a vislumbrar en el horizonte. El
triunfo del Partido Nacional comienza a corporizarse en el horizonte electoral
y los blancos estamos prontos para hacer historia.
La
Lista 903 ha
hecho todo el esfuerzo que la hora exige y hoy se encuentra en condiciones de
obtener la mejor votación de sus diez años de deslumbrante vida. En los treinta
y un días que restan para la elección nacional vamos a “echar el resto” en el
entendido de que la contienda electoral se define en el departamento de
Montevideo. Queremos, en primer lugar que nuestra colectividad política salga
victoriosa en la contienda y esto solo será posible obteniendo una muy buena
votación en la capital del país. Para esto no vamos a dejar de realizar ni una
sola de las cosas que sean necesarias para la obtención de estos objetivos. A
todos los blancos de Montevideo vamos a ir a buscar para que se sumen a este
“huracán” de esperanza y brisa fresca que hoy representa la propuesta de
nuestro viejo Partido. En todos los barrios de la ciudad, aún en aquellos en
donde nos quieren hacer creer que son inexpugnables, la Lista 903 va a golpear
todas las puertas que sean necesarias y realizará todas las actividades que
puedan acercar a los ciudadanos a nuestra propuesta electoral.
Pero
también queremos que el país y el Partido Nacional cuente en sus
gobierno con nuestros mejores hombres. Vamos a trabajar en este último
período de la campaña electoral para que el Senado de la República tenga los
legisladores que nuestra rica historia parlamentaria merece. Mientras el
Encuentro Progresista busca “sentar” en la Cámara Alta a
arribistas y fracasados políticos como Víctor Vaillant,
nuestra Agrupación pretende ofrecerle al país
hombres de la talla de Juan Andrés Ramírez y Alvaro Alonso, quienes han
dado demostraciones más que suficientes de eficiencia y responsabilidad
política, especialmente en los momentos más complejos de nuestra historia
política reciente.
Por eso, y coincidiendo
con Jorge Larrañaga, hemos “clavado el talón” en Montevideo y daremos la lucha
en donde es más difícil ser blanco. Convocamos entonces a los blancos y a
quienes no lo sean a que nos acompañen. La causa es valiosa y es el futuro del
Uruguay el que, en definitiva, está en juego. No lo dejemos librado al azar.
Alfredo Susena