EL CONEJILLO DE INDIAS
El hecho de
vivir en la ciudad vieja, nos da la posibilidad de estar cotidianamente en
contacto con turistas de todas partes del mundo, que se sorprenden y maravillan
ante el Montevideo de otras épocas que van descubriendo a su paso.
La catedral
metropolitana, el cabildo, la rambla, el mercado del puerto, son paradas
obligadas para todos aquellos que realicen esta especie de tour histórico por
las calles del barrio.
Orgullosos nos
sentimos sin duda de saber cuanto aprecian otros, lo que para nosotros son
cosas de todos los días.
Sin embargo
esta admiración por el casco antiguo de la ciudad que tienen quienes nos
visitan durante el año entero no parecen tenerla quienes rigen los destinos de
esta ciudad.
Una tras otra
las administraciones frenteamplistas han tomado decisiones que atentaron contra
la calidad de vida de quienes habitamos principalmente la ciudad vieja.
Hace ya 15
años, el hoy presidente cuadruplicó el precio de la contribución inmobiliaria,
habiendo consumado una gran injusticia pues paga hoy mas quien vive en un
apartamento de un ambiente en la aduana que quien posee una casa de dos plantas
en cualquier otro barrio de la ciudad, algo que no tiene ni pies ni cabeza.
Ya sabemos que
esa medida no fue un acto de justicia tributaria sino de animo recaudador.
Siendo Arana el
intendente, tuvo la brillante idea de implantar el estacionamiento tarifado,
con el cepo de regalo como si se tratara del combo en un restaurante de
comida rápida, no solamente con esta medida se aniquilo a la zona comercial del
barrio con la pérdida de fuentes de trabajo que ello implica, sino que la
empresa no pagó el canon correspondiente a la intendencia, un negocio redondo
por donde se lo mire, dicho esto con mucha ironía claro está.
No contentos
con el resultado de estos experimentos las autoridades municipales inventaron
el ómnibus circular, un micro gratuito dentro de la ciudad vieja que debíamos
tomar luego de que todas las líneas de transporte finalizaran su recorrido
indefectiblemente en la plaza independencia. Fue tal el grado de rechazo que la
medida debió suprimirse.
Los ejemplos
anteriores dan la pauta de lo que significa el barrio más viejo de la ciudad
para las autoridades municipales, por lo cual no nos puede extrañar la idea de
dos terminales de ómnibus en la plaza independencia no dejando que ingresen
ómnibus de línea a la ciudad vieja dando el golpe de gracia a la calle Colón
por ejemplo, generando serios perjuicios a quienes utilizan el hospital Maciel
etc.
Lo realmente
grave es que la medida fue rechazada por el vecindario entero y las autoridades
de la comuna actuando de la manera soberbia que los caracteriza han desoído los
reclamos aún de aquellos que con su voto los ayudaron a llegar al poder.
Desde aquí
rechazamos esta manera autoritaria de actuar y nos oponemos a esta política
municipal que desde hace más de una década y media esta buscando convertir al
barrio, que es orgullo de todos los uruguayos por lo que significa, en un
pueblo fantasma y que todos los
habitantes de la ciudad vieja tengamos la sensación de vivir en un gueto
gracias a los ingentes esfuerzos realizados por las administraciones
progresistas.