LA ULTIMA RENDICION DE CUENTAS
Del Mensaje recientemente enviado al Poder Legislativo, el
Gobierno reconoce, como es evidente, las enormes dificultades de caja del
trágico 2002 y por ello solicita la aprobación de una Rendición de Cuentas y
Balance de Ejecución Presupuestal sin un solo peso mas de gasto.
Asimismo reconoce el
déficit fiscal del ejercicio pasado en 610 millones de dólares e incluye la
partida única y especial dada al Banco Hipotecario de 917 millones más.
El Poder Ejecutivo opta en
esta su ultima instancia reformadora
hacia dentro del Estado por el camino más sencillo y más sensato de no incurrir
en nuevos gastos y utilizar para las reformas estatales el marco aprobado en la
Rendición de Cuentas del 2001.
Recordemos que al día de
hoy surgen dificultades a la hora de aplicar estas normas sobre funcionarios
públicos hasta el punto que sobre las mesas de los legisladores existe un Veto
Presidencial sobre la materia.
Por ende para nosotros
tiene poca atracción esta instancia dado que pocas serán las modificaciones
hacia la economía real que prevemos y a medida que se pormenorice Ministerio
por Ministerio se observará con
meridiana claridad la gigantesca fragilidad de nuestras cuentas publicas.
También obtendremos
denominadores comunes referentes a lo inelástico de sus respectivos
presupuestos, de la drástica licuación de sus rubros de inversión a partir de
la devaluación y los tantísimos temas medulares que en una situación optima
deberían ser incluidos.
Los caso más dramáticos
serán los Ministerios de mayor porcentaje de inversión y los de mayor impacto
social y en conjunto con el resto de los Organismos no dudamos que sinteticen
los estragos y las secuelas de la mayor
crisis desde el nacimiento de nuestro país y por elementales razones se
proyectan en nuestro Estado.
Como estas consecuencias se
evidencian en todos los ámbitos del quehacer nacional es que comprender los
motivos por los que no se puede incurrir en un solo peso mas de gasto se torne
en esta instancia mucho más sencillo.
Pero no por ello se
evitaran los recurrentes debates sobre los culpables de esta situación, los
diferentes modelos de país o tampoco evitaremos irritarnos con propuestas
hirientemente demagógicas que algún político lanzado de lleno en su campaña
electoral quiera con un voluntarismo maquiavélico querer captar algún voto
necesitado.
Como muestra que los uruguayos seguimos creyendo
en la culpa del otro y no en la propia reverdecerán como todos los Agostos los
paros, las marchas y las huelgas universitarias, confirmando lamentablemente
que todo lo que hemos vivido como sociedad, no es escarmiento suficiente para
que algunos compatriotas sigan aferrados a la defensa corporativa y no al
interés general.
Desde estas paginas de
COMPROMISO hemos reclamado insistentemente un cambio de actitud de todo el
sistema político que orgullosamente integramos, para con mesura, responsabilidad,
espíritu de sacrificio y dialogo consolide este incipiente cambio de tendencia que en materia económica
podemos observar.
Han sido escasos nuestros
resultados pero no mellaran nuestra insistencia, y así como escépticos
esperamos que se resuelva este proceso de Rendición de Cuentas, ilusionados
estamos para el debate real, serio y aprovechable cuando podamos discutir
normas tributarias, de producción y de educación que tangiblemente trasforme
con justicia nuestra sociedad.
Sebastián Da Silva