DI.NA.RR.PP.

 

 

Los uruguayos pensábamos que algunas cosas no las veríamos nunca entre nosotros, por las tradiciones democráticas y republicanas que teníamos como sociedad, desgraciadamente sobrevino el cambio y el cambio no fue para mejor.

 

En varias oportunidades el Presidente de la República había amagado en sus embates contra la prensa de este País, diciendo que tergiversaban sus dichos o cambiaban las cosas. Todos recordarán lo que vimos tres millones de uruguayos por la TV, a Vázquez junto a Kirchner  y diciendo por boca de nuestro Presidente, que se había acordado una solución con el tema de las papelera, unos días después se desdijo y le echó la culpa a los medios de alterar las cosas, a pesar de que todos lo vimos y oímos; pero hace menos de una semana se tiró afondo contra la independencia y libertad que debe de tener la prensa.

 

Lo que más nos preocupa, que conste que nos preocupa todo este tema, es que no fue una actitud irreflexiva del momento, en varios consejos de ministros el Dr. Vázquez ya había manejado el tema de los medios y su discrepancia con ellos; asi que fue una decisión premeditada y como tal aún peor.

 

Como su ataque a la libertad de expresión había sido en primera instancia un trascendido él se preocupó de hacerlo explícito, sin que quedara ningún tipo de dudas al respecto; a tal punto que nombró los medios de prensa que no eran de su agrado.

 

Un ciudadano común tiene la libertad de expresarse sobre los medios y los periodistas en la forma que quiera, de eso se trata, es la contra partida de la libertad de opinión y normalmente lo manifiesta consumiendo o no el producto periodístico, estableciendo así una censura indirecta y legítima sobre aquellos medios con los cuales no está de acuerdo, así funciona la democracia y no como pretende Vázquez.

 

El Presidente de los Orientales no tiene el  margen que tiene el ciudadano común, es el primer mandatario, debe ser ecuánime, imparcial y ante todo defender las libertades de nuestra sociedad, sea cuales fueran, en el lugar que fueren, en cualquier circunstancia, le guste o no.

 

Evidentemente al Dr. Vázquez no le gusta todo esto y es claro que no le importa la libertad de prensa y aquí no caben dos opiniones, él lo dijo por TV y lo vimos todos, quizás en unos días diga que no fue así, que los periodistas manipularon la información.

 

Yo nunca vi al Presidente Battle enjuiciar al diario la República y vaya que era oposición en su mandato o al semanario Brecha, tampoco le escuché emplazar a ningún medio a que se definiera como opositor u oficialista, en lo que llevo de vida nunca vi a un presidente electo democráticamente atacar la prensa. Prensa independiente que en el Uruguay es uno de los pilares fundamentales de nuestra sociedad democrática republicana.

 

Este tipo de actitudes se las dejamos a los Castros y a los Chavez, pero nunca pensamos que el primer mandatario del Uruguay tuviera una actitud de esa calaña. Seguramente él preferiría que todos fueran Pravda o Grama o en el peor de los casos que Sepredi monitoreara toda la información de los medios.

 

Posturas como las de Vázquez nos hacen recordar a la tristemente célebre DI.NA.RR.PP. de la Dictadura, la cual aplicaba la censura sobre la prensa, diciendo qué estaba bien y qué estaba mal, a veces los extremos se juntan.

 

Si al Señor Vázquez no le gusta lo que dicen de él o su desgobierno pues que no lea, vea o escuche la prensa libre de este País y que no ande exigiendo fe de oposición u oficialismo. Hoy gracias a las instituciones democráticas y sus leyes, existen ambas tendencias y también existen quienes no se afilian a ninguna, que diríamos son la mayoría.

 

Señor Presidente, si no tiene el temple para escuchar lo que no está en acuerdo con su parecer, ya sabe lo que tiene que hacer, pero lo que no tiene que hacer es mancillar la primer investidura de este País, que es patrimonio de todos los uruguayos, los oficialista y los opositores, le guste a Ud. o no.

 

Agustín Cobas