¿QUE VAMOS A HACER?

 

 

Esta es una pregunta recurrente en los meses que vivimos, que encierra todo tipo de cuestionamientos referidos a la incertidumbre que hoy ataca las expectativas de todos los uruguayos. Esa duda se plantea en distintos planos económicos, sociales, y, especialmente, políticos.

 

Ante la inminencia del próximo proceso electoral, y frente a la definición cívica respecto de quien y quienes tendrán las responsabilidades en la nueva administración, cobra primordial importancia la definición política.

 

Vamos a elegir dentro de poco tiempo, quien va a gobernar, y, en consecuencia el ¿qué vamos a hacer? desde el punto de vista político será determinante respecto  de lo social, y lo económico.

 

Con esto, resulta imprescindible reconocer que la tarea de ¿qué vamos a hacer? desde el ámbito político, más que nunca, puede resultar exitoso en la medida en que el grado de compromiso de todos los ciudadanos sea el mayor posible.

 

Los Partidos Políticos por si solos a nadie representan si no saben interpretar a quien en ellos confían para actuar sobre la realidad.

 

Para las próximas elecciones todos tenemos la obligación de participar, tanto en la elección de los candidatos como en la adecuada difusión de sus programas, virtudes y defectos, para acercarnos lo más posible a una democracia representativa eficiente, que sobre la base de la experiencia, sepa enfrentar los tiempos que vendan.

 

No resulta aceptable abonar la tesis de que el voto por reacción sea determinante para resolver las definiciones particularmente importantes que tienen como primera llave la resolución  de las responsabilidades políticas que van a emerger de las elecciones del 2004 y 2005. 

 

El Partido Nacional, aparece a esta altura, como el que más fecundidad expone en el campo de las propuestas. Activo como siempre, sobre la base de una reconstrucción imprescindible en su funcionamiento orgánico ya anuncia varias pre- candidaturas organizadas en otro tanto de sectores, los que de una y otra manera, enriquecen la propuesta.

 

En Desafío Nacional escuchamos a diario el ¿qué vamos a hacer? , y la respuesta no puede ser otra que el de renovar nuestro compromiso con nuestras ideas a través de la acción política.

 

Reconociendo el derecho de cada uno a establecer sus propios ritmos, pero marcando el nuestro.

 

Nuestro sector, y especialmente la 903, no hemos estado ajenos ni distantes de todas las definiciones que se han procesado en los últimos tiempos, y cuando toque procederemos a hacer lo propio en materia electoral para resolver, como corresponde nuestra propuesta electoral y así hacer lo que tenemos que hacer. 

 

 

Álvaro Alonso