Incolora, inodora, e insípida

 

 

Han transcurrido más de 13 meses de este gobierno, que en campaña electoral, por boca de sus candidatos parecía que en caso de ganar se iba a refundar la patria con el viento de cambio progresista que se avecinaba.

 

Incluso se utilizaban  frases muy categóricas, como por Ej. “Vamos a mover hasta, las raíces de los árboles”, pues bien a más de un año de su gestión, le informamos al gobierno que los árboles siguen de pie, y por el momento  ni una tenue brisa los ha sacudido.

 

Los pomposos anuncios hechos en momentos de juntar votos, sin importar como, han caído en saco roto, en buen romance pasamos de un gobierno que iba a hacer historia a uno que ha hecho de las contradicciones y la ineficacia su rasgo más distintivo.

 

Son escasos los éxitos logrados por la administración Vázquez, tomando en cuenta que a la mayoría en el parlamento le debemos sumar la totalidad de los cargos en todas las áreas del estado.

 

Quizás, la política económica y el hallazgo de restos de algunos desaparecidos, podemos contarla en el haber, demasiado poco si hacemos justicia y decimos que la conducción económica no ha variado con respecto a la de gobiernos anteriores, incluso siendo mucho más apegada a las sugerencias venidas de los organismos internacionales de crédito, contraviniendo lo que históricamente sostuvieron desde la oposición.

 

Luego de esto, estamos asistiendo casi todos los días a grandes anuncios por parte del oficialismo, que la reforma de la salud, el país productivo, la reforma impositiva, etc.

 

Lo curioso es que todas estas cosas se van a analizar, discutir y luego ponerse en práctica, es tan grande la inoperancia de las huestes frenteamplistas, que hasta los sindicatos quienes todos sabemos son afines al gobierno están reclamando llevar a la realidad todo lo que ahora habita en la perfección de la teoría.

 

Mucho lamentamos por los señores gremialistas,  pero eso va llevar un tiempo pues queda por demás claro que los responsables de estas propuestas, no tienen la más remota idea de cómo llevarlas a cabo.  

 

Lo más triste de todo esto, es que la población no ve resultados en el día a día, por el contrario se está comenzando a notar un descontento en todos aquellos que los apoyaron y ven como sus expectativas no están colmadas por parte de las autoproclamadas fuerzas del cambio.

 

La enorme fortuna de poder gobernar sin trabas que ostenta hoy el Frente Amplio esta siendo sustituida por la ineficacia e ineptitud de sus dirigentes, a tal punto que aunque parezca caprichosa la comparación,  consideramos que la gestión progresista  al frente del Poder Ejecutivo, está siendo como el agua potable, no por sus propiedades buenas para la salud, sino por ser incolora, inodora e insípida  pasando a la historia seguramente  con mucha más pena que gloria.

 

Carlos D Aguirre