¿Donde están los 10 millones de dólares?

 

 

 

Impuesto a la renta lo llaman equivocadamente unos, impuesto a los sueldos correctamente lo llaman otros. Lo cierto es que la reforma tributaria, entre otras cosas, pretende eliminar el Impuesto a las Transferencias de Jugadores de Fútbol al exterior creado en el año 2001.

 

Desde mayo del 2001 al presente, según la A.U.F. se han vendido jugadores al exterior por un monto de U$S 195.554.000, por lo que se aportó a la D.G.I, U$S 9.877.728 correspondiente al 5% del mencionado impuesto.

 

Según las leyes, este dinero recaudado es vertido en el Plan Nacional de la Lucha contra el Sida, para divisiones menores del fútbol, y para mantenimiento de deportistas de elite (becas) como pueden ser promesas Olímpicas o proyectos Olímpicos.

 

El ministro Danilo Astori aseguró que eliminar este impuesto a las Transferencias deportivas, no implica que el gobierno vaya a cortar los aportes contra las entidades mencionadas, sino que seguirán recibiendo dicho dinero.

 

Interesante sería saber ¿a dónde ha ido a parar todo este dinero?. El único logro conseguido por el deporte en los últimos años fue en los Juegos Olímpicos del año 2000 por el ciclista Milton Wynants, pero antes de la creación de dicho impuesto.

 

Años después, Wynants fue incluido como proyecto olímpico, y estuvo becado hasta el año 2005 por el Ministerio de Deporte y el Comité Olímpico Uruguayo con ochocientos y mil doscientos dólares respectivamente, logrando una gran actuación en Atenas 2004. Lo que le permitió vivir solamente dedicado al deporte.

 

Luego hubo varios proyectos a largo plazo que son apoyados, como el atleta Andrés Silva que ha conseguido varios logros sudamericanos y excelentes figuraciones en mundiales juveniles.

 

El fútbol ha pasado a un segundo plano, el año pasado perdió la plaza de primer deporte con el basquetball que viene causando furor y se juegan todos los partidos a canchas llenas, con familias enteras de Montevideo y del interior que siguen a sus equipos.

 

El básquetbol ha logrado vivir por si mismo, no recibió ninguna ayuda externa del estado. Solo aprovechó el mal momento del fútbol y la televisación le dio lo que precisaba para tener una gran difusión y hoy estar a un aceptable nivel en Sudamérica.

 

¿Y el resto de los deportes? ¿Y los casi 10 millones de dólares?

Ya nadie se acuerda del Olímpico Milton Wynants, hoy no recibe ninguna beca, difícilmente el GRAN deportista sanducero venga a pedirle al Gobierno a través del Ministerio de Turismo y Deportes una ayuda económica como la recibió hasta el año 2005.

 

Ningún oriental puede dudar de las condiciones del hombre que en una ¨chiva¨ hizo emocionar a todos los orientales.

 

Hoy en día, el gobierno lo tiene olvidado o lo ignora, lo cual denota una ineficiencia total en el manejo de los deportes en nuestro país.

 

Digno sería de imitar, y quizás lo único que podamos rescatar de los países detrás de la ¨cortina de hierro¨ europeos, y de la misma Cuba es, la disciplina por el deporte que se le inculcó a los niños y jóvenes. Teniendo centros deportivos bastante humildes, pero con trabajo y disciplina llegaron en reiteradas ocasiones a lomás alto del deporte mundial.

 

Más cerca en el tiempo y en la distancia tenemos a la Argentina, sumergida en una crisis SOCIAL, pero con un desarrollo del deporte envidiable. Correctamente legislado el dinero llega a destino y desarrolla el CENARD (Centro Nacional de ALTO Rendimiento Deportivo) de la mejor manera, los resultados están a la vista.

 

En Uruguay no hay siquiera Educación Física obligatoria en las escuelas y liceos, la Intendencia de Montevideo se ha dado el lujo de cerrar la Plaza Deportiva de Trouville con piscinas olímpicas, que durante casi 50 años albergó a miles de niños. Están convertidas hoy en un barrial y criadero de ratas.

 

El deporte es vital en el desarrollo de una  persona, provee amigos;  diversión; salud;  vitalidad; autoestima; puede dar una vocación;  brinda una vida mejor y saludable.

 

Los niveles de pobreza están en rojo, la alimentación que reciben niños y jóvenes es realmente mala. Hay niveles de obesidad altos, y en nuestro país hay gran cantidad de muertes debido a problemas cardíacos. También el asma llega a un 12% de la población.

 

Se ahorraría mucho dinero Salud Pública bajando los niveles de obesidad, reduciendo los asmáticos, y evitando tantos propensos cardíacos.

 

Aplaudimos la iniciativa  llamada ¨K.O. a las Drogas¨ apoyando el boxeo para erradicar niños de la calle y con adicción a la droga, un gran problema que hoy padece el país.

 

Bueno sería que ese dinero, que se le llevó el viento y no ha sido bien invertido, fuera bien destinado, y quizás buena parte sea volcada a la educación física OBLIGATORIA.

 

Juan Eduardo Ulloa

Juventu 903