Despilfarro progresista

 

 

Como es bien sabido por todos, el partido de Gobierno en la intensa campaña electoral pasada, prometió un cambio en la forma de hacer política y de gobernar.

 

El llamado “cambio a la uruguaya” estaba basado principalmente en un país productivo, en una mejora en la gestión de la Administración Pública y en una mejor distribución de las riquezas, entre otros puntos.

 

Con respecto al primer punto, todos sabemos que el mismo se está haciendo esperar largamente, pasados ya más de 15 meses de Gobierno. A pesar de las mayorías parlamentarias, el Gobierno no ha enviado un solo proyecto de ley al Parlamento que fomente y desarrolle el llamado país productivo.

 

En lo que refiere a una mejor distribución del ingreso, encontramos que actualmente el Gobierno ha enviado un proyecto de ley al Parlamento, tendiente a modificar el actual esquema Tributario.

 

Dicha Reforma que consagra el mal llamado Impuesto a la Renta, dado que es claramente un Impuesto al Ingreso de los uruguayos, ha logrado dos objetivos bien definidos: el primero de ellos, es que si no se modifica el actual proyecto, como resultado vamos a tener que va a pagar más el que menos tiene y en segundo lugar, va a terminar con la ya castigada clase media uruguaya.

 

Creo que no es necesario extenderme en detalles respecto a este tema, dado que el mismo ha sido considerado en reiteradas ocasiones en forma clara y estudiada por el Diputado Álvaro Alonso, no solo en los diferentes medios de Prensa, sino también con varias exposiciones en distintos departamentos del interior del país.

 

En lo referente a una mejora de la gestión Pública, encontramos reiteradamente múltiples casos, donde la Administración continuamente pierde dinero por malas decisiones.

 

Pero para citar un ejemplo, me gustaría referirme a una situación puntual que se viene dando en Antel, nuestro Ente de las telecomunicaciones.

 

Por un lado sigue el Gobierno con su  afán recaudatorio cerrando puestos de trabajo como lo ocurrido con La Pasiva.

 

Pero nos venimos a enterar, como por otro lado el gobierno deja escapar de las arcas del Estado, más de un millón de dólares.

 

Y como puede ser esto?

 

Es que los tan iluminados compañeros jerarcas, sólo están pensando en como recaudar más, se olvidan de lo que ya es suyo.

 

Mirando la chacrita ajena para ver de donde lo aprieta un poco más, se olvidaron que había que llamar a licitación por las PÁGINAS AMARILLAS.

 

Es que los compañeros se olvidaron de llamar a licitación, las tan afamadas Guías y es por ello que la empresa VOLT DIRECTORIES S.A. tuvo que decidir entre cerrar la empresa o sacar por su cuenta a las mismas.

 

Y obviamente optó por lo segundo ya que no podía privar a todos los uruguayos de tener tan importante instrumento en su casa y perder la inversión realizada en nuestro país. No vamos a decir que es un servicio esencial, pero ¿quién no utiliza las guías aunque sea una vez cada tanto?

 

Pero entonces se preguntará usted como es que el gobierno perdió un millón de dólares?

 

Muy fácil, la cuenta es la siguiente: la empresa adjudicataria le debe dar a ANTEL como canon, la módica suma del 33% de lo facturado y la facturación anual es de U$ 3.000.000, por lo que no hay que ser un experto en matematicas para darse cuenta del dinero perdido.

 

En resumen, podemos decir que a pesar de que el Gobierno se esmere en tratar de cumplir, con lo prometido durante la campaña electoral, dichas promesas no se están haciendo realidad y lamentablemente vemos un retroceso en la economía del país.

 

De buenas intenciones esta lleno el cielo, pero con ellas solamente no alcanza.

 

Carlos Freira