Democracia en Venezuela

 

Seguimos de cerca este proceso de maduración de la dictadura de poder impuesta por el histriónico Hugo, Ud. se ha cansado de leerme escribir al respecto y valga la preocupación, es mi más sincero temor que Uruguay ha engendrado en el Dr. Vázquez, Presidente de la República en sus ratos libres, un ser tan ansioso de poder como aquel fulano. Gracias a visionarios demócratas el marco jurídico uruguayo hace lo posible por ponerlo en el molde y contener su ímpetu de gobernar a su entero antojo. No obstante el torcer la leyes y el orden constitucional ha sido práctica común de este gobierno y yacen allí los temores de muchos ciudadanos que vivimos otros tiempos, ya sea desde el inicio o la consagrada la penosa represión de libertades.

 

La prensa, el fútbol y hasta la justicia han probado el sabor al chocolate caliente “Vázquez Drink Power” en este invierno, pero también desde el inicio de este gobierno. Para hacernos una idea de dónde podríamos estar si nuestro marco legislativo tuviera una fisura es que planteo el ver un poco más de cerca la mal llamada Democracia en la “República de Chávez” (ya que ya no podemos decir que Venezuela le pertenece aun a ese hermoso pueblo venezolano).

 

Como un virus informático, las fallas de seguridad son las buscadas por este gobierno, el del Dr., para contaminar la institucionalidad y de esas fallas de seguridad en la coherencia jurídica venezolana es por donde el virus llamado Chávez logró quebrar la Democracia en Venezuela. Claro que en muchos casos ni se inmutó en quebrantar la institucionalidad aunque el marco jurídico no se lo permitiera.

 

¿Qué tan independiente es el Poder Legislativo en Venezuela?. El monstruo Chávez inició un proceso de transformación del Estado y amparado en una sentencia aprobada en enero de 1999 por la Corte Suprema de Justicia, la que impulsó la realización de un referendo consultivo que no estaba amparado en la Constitución venezolana de 1961. Dicho referendo buscaba la aprobación de un proceso constituyente que dotará a Venezuela de una nueva Constitución (la chavista). De esta manera se llevó a cabo el proceso ilegal constituyente de 1999 y solamente con un 35% del total de electores el partido de Gobierno obtuvo el 96% de los delegados para dicha Asamblea. ¿Democracia?, ¡en sueños solamente!.

 

Antes de que la Asamblea Constituyente asumiera sus funciones, el Congreso fue de hecho “disuelto en funciones” al aprobarse que entrara en funcionamiento la Comisión Delegada del Congreso (de locos verdad?!). Es así como la Asamblea Nacional Constituyente asume el control del Poder Legislativo (¿democracia?) y comienza a desempeñar tareas correspondientes al Congreso Nacional tales como: la aprobación del presupuesto nacional, la aprobación de ausencias del país al Presidente de la República, nombramientos en el Poder Judicial (¡increíble!), etc. ¿Democracia representativa y personas electas por el pueblo para desempeñar funciones?, ¡solamente en sueños!.

 

El Parlamento, marioneta oficialista luego de los cambios constitucionales descritos, aprueba en noviembre de 2000 la Ley habilitarte por la que Chávez puede redactar decretos con fuerza de Ley sin consulta al Legislativo, por supuesto la justificación de esta medida está en el texto antidemocrático de la nuevita Constitución chavista.

 

En definitiva allí comenzó a trazarse el destino casi de Emperador o Rey omnipresente de un demente con delirios de poder, que en definitiva tiene la menor de las culpas, como el chancho, la culpa es de los chupamedias y alcahuetes que creyeron beneficiarse con un mejor pasar personal al precio de entregar la Democracia venezolana.

 

Tras los sucesos de abril de 2002, donde la oposición movió el tablero, el pueblo intentó protestar y la propia coalición de gobierno se fracturó, Chavez perdió los dos tercios de la Asamblea General que le otorgaba poder casi absoluto sobre los destinos del país. Allí hace una nueva movida propia de un dictador que se ve en apuros.

 

Es entonces que la fracción parlamentaria aun alcahueta de Chávez procedió a aprobar, con mayoría simple, una serie de siete modificaciones al Reglamento Interno y de Debates de la Asamblea Nacional. Estas modificaciones buscaban restringir la participación de la oposición en los debates de la Asamblea y hacer más expedita la aprobación de leyes orgánicas con mayoría simple. ¿Ud. ya está pensando que el Parlamento Venezolano es decorativo?, pues sepa que … tiene razón.

 

Para que tenga una idea de cuán decorativo es el Parlamento venezolano, cuando se discutían las reformas a la Ley del Banco Central, en el 2005, la misma fue aprobada SIN que se distribuyera copia a los diputados y sin el debate reglamentario. ¿Democracia?, esa palabra está ausente del diccionario del golpista en el poder. Es tanto el descaro del oficialismo, casi como el que está levantando vuelo en nuestro país, que basta leer las declaraciones de la diputada Iris Varela: “No van a poder frenar las reformas que a nosotros nos dé la gana de hacer de las leyes en este país” (El Nacional, Miércoles 22 de junio de 2005).

 

Como frutilla en la modificaciones en el funcionamiento del Parlamento venezolano, la más reciente permite al Presidente de la Asamblea declarar receso parlamentario inmediato sin votación y convocar la comisión delegada "cuando las circunstancias lo requieran". La finalidad de esta última reforma es facilitar a los diputados oficialistas participar de actuaciones electoralistas y las campañas de reelección, así no se corre el riesgo de dejar a la Asamblea General sin mayorías oficialistas y que la oposición presente proyectos para su tratamiento y aprobación.

 

Y hablando de elecciones, veamos como está el Poder Electoral en manos de Chávez. El nuevo órganos electoral (CNE), designado por la Comisión Legislativa de la Asamblea Constituyente en Julio del año 2000 (ya vimos como surgen estos órganos), tenía entre sus responsabilidades organizar los comicios que se llevarían a cabo en ese año para elegir todas las autoridades nacionales incluyendo al Presidente, Gobernadores, Alcaldes, Concejales Municipales y miembros de la Asamblea Nacional de acuerdo a la nuevita Constitución de 1999.

 

La legalidad del CNE y su carácter provisorio fue cuestionado por la oposición y Dilia Parra, Defensora del Pueblo, quien introdujo una solicitud de nulidad ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ). Ésta solicitud fue rechazada por el Tribunal quien ratificó la decisión de la Comisión Legislativa y aprobó el Estatuto Electoral del Poder Público para regir las elecciones. Este CNE nunca fue ratificado por la Asamblea Nacional (o sea por el Poder Legislativo y los supuestos representantes del pueblo) electa en los comicios del año 2000.

 

Ante la dificultad de la AN de lograr una mayoría calificada para elegir un CNE, el TSJ declaró la “omisión legislativa” y procedió a nombrar un nuevo CNE el 25 de agosto de 2003. El TSJ se extralimitó en sus funciones al nombrar también los cargos de Secretario y Consultor Jurídico del CNE.

 

La selección de los miembros de este CNE se hizo violando lo establecido en el artículo 296 de la Constitución y en el articulo 9.3 de la Ley Orgánica del Poder Electoral (LOPE) en lo relativo a la independencia política que deben tener sus miembros (¡¡¡ obviamente debería ser así !!!). Dichos artículos señalan que el CNE debe estar conformado por 5 miembros no vinculados a organizaciones con fines políticos. Tras presentarse la renuncia del Presidente y Vicepresidente del organismo, el TSJ designó por segunda vez (2da. vez de manera ilegal), un nuevo CNE el 20 de enero de 2005 de mayoría ampliamente favorable al Gobierno (4 a 1) y sin emplazar formalmente a la Asamblea Nacional para que cumpliera con sus funciones tal y como se establece en la Constitución.

 

La designación por parte del TSJ de estos nuevos miembros para integrar la directiva del CNE en sustitución de los que habían renunciado —Presidente y Vicepresidente— además de violar lo establecido en el artículo 296 de la Constitución, viola también el artículo 13 de la Ley Orgánica del Poder Electoral (LOPE) que establece que “… Las o los suplentes cubrirán las faltas temporales o absolutas de las rectoras o rectores electorales correspondientes.” En ningún momento se permitió que los suplentes de cada integrante del CNE, que nunca renunciaron y que estaban debidamente designados, pudieran hacerse cargo de las ausencias temporales o definitivas de aquellos a los que estaban destinados a suplantar.

 

El CNE surgido de este proceso, además de ser ilegítimo por ser designado por el TSJ, a quien no compete esta designación, es también ilegítimo en su funcionamiento por violar de manera continua la Constitución y la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política, por no haber aclarado nunca las denuncias de fraude que se hicieron acerca de los comicios realizados en 2004 y por la conocida y amplia parcialización de cuatro de sus cinco integrantes (Jorge Rodríguez, Oscar Battaglini, Tibisay Lucena y Oscar León Uzcategui) que son oficialista y chavista por sobre todo.

 

La parcialización del CNE a favor de Chávez es tan descarada que permitió que el último Comando de Campaña de Chávez estuviera integrado por funcionarios públicos, incluso Ministros, Diputados, Gobernadores, Alcaldes y altos funcionarios de la Administración. Jamás se abrió una averiguación siquiera para investigar si estos funcionarios utilizaban recursos del Estado para movilizarse durante la campaña electoral o usaron recursos públicos para fines electorales partidarios. No olvide que en nuestro país la función pública de los gobernantes debe estar ausente de proselitismo político, aunque el Frente amplio hace caso omiso de ello desde la misma campaña de las elecciones pasadas y sigue con la misma práctica sin que la justicia actúe siquiera de oficio.

 

¿Democracia en Venezuela?, ¡¡déjense de joder!!.

 

Esto que he relatado es penoso saberlo desconocido por la inmensa mayoría del nuestro oficialismo, que día a día adoran a Chávez y se saca fotos, como lo hizo desde los Ministros a toda la comitiva allá y acá de frenteamplistas con sus “azoteas enjuagadas” por la idolatría personal al mejor estilo Lenin. Afiches, fotos y hasta banderitas decoran varios despachos de senadores y diputados frenteamplistas, ridículos símbolos de una dictadura encubierta que ha vuelto sordo y ciego a muchos países y gobernantes de este barrio, sordos a la Prensa venezolana e internacional que denuncia todo y más de lo que he extractado, ciegos ante los petrodólares de un Chávez que regala para afuera pero tiene un país en la miseria.

 

La mayoría de los venezolanos no votan, por temor o por desinterés, pero difícilmente podemos decir que Chávez representa a su pueblo, simplemente se representa a sí mismo y su ansia de poder. En Venezuela sólo votan promedialmente el 15% de los ciudadanos, lo que hace al Chávez un mísero representante de …nadie!. Hay en Venezuela organizaciones sociales que recogen más votos a nivel nacional, para sus dirigentes, que el propio Chávez, tal debieran ellos llamarse a ser representantes más legítimos del pueblo venezolano.

 

Juan Vital