El lujo de la miseria

 

 “El lujo de la miseria”, esas fueron las palabras con las que un alto dirigente de adeom se refirió a la obra que sé venia realizando en el recientemente reinaugurado teatro Solís, estas declaraciones son una clara muestra del nivel de enfrentamiento existente entre la comuna y su gremio.

 

El problema esta en que la población es tomada de rehén en esta lucha de poderes que claramente busca posicionarse lo más arriba posible en la interna frenteamplista de cara a un posible gobierno de la coalición de izquierda, pero lo más penoso es que esta practica no es nueva, cabe recordar el papel fundamental que tuvo la federación de funcionarios de ancap en la caída del proyecto de asociación del ente estatal con empresas extranjeras aunque uno de sus redactores haya sido Astori, cosa curiosa por cierto que demuestra la injerencia de los sindicatos en las decisiones políticas del encuentro progresista algo que no es compartible en lo absoluto

 

A pesar de las polémicas el miércoles 25 de agosto  asistimos a la reapertura de nuestro principal teatro, algo que debe llenar de orgullo a los habitantes de este país sin exclusión de ningún tipo   porque la cultura no tiene partidarismo alguno  aunque el gobierno municipal de turno nos quiera hacer creer lo contrario.

 

Los tiempos electorales transformaron a una fiesta de todos en un pomposo acto político de  la administración Arana,  quien utilizo  esta reapertura para  inaugurar al fin una obra tratando de maquillar su gestión  luego de cinco años de inoperancia total siendo este el peor periodo de gobierno departamental de los últimos 15 años lo que es mucho decir.

 

Siete años de espera y 14 millones de dólares de presupuesto ha sido el costo que hemos pagado los montevideanos por una obra inconclusa con la que se busca tapar las falencias de un gobernante que ha hablado y recaudado  mas de lo que ha hecho.

 

Por todo esto debemos tener presente que el único camino cierto para desarrollarse y crecer es el de las ideas y  las realizaciones posibles, siendo este el sendero elegido en clara y firme oposición a aquellos que pretenden gobernar estando sistemáticamente en contra de todo e incluso abrazando culebras con tal de triunfar.

 

Carlos D. Aguirre