El lujo de la miseria
“El lujo de la
miseria”, esas fueron las palabras con las que un alto dirigente de adeom se
refirió a la obra que sé venia realizando en el recientemente reinaugurado
teatro Solís, estas declaraciones son una clara muestra del nivel de
enfrentamiento existente entre la comuna y su gremio.
El problema esta en que la población es tomada de
rehén en esta lucha de poderes que claramente busca posicionarse lo más arriba
posible en la interna frenteamplista de cara a un posible gobierno de la
coalición de izquierda, pero lo más penoso es que esta practica no es nueva,
cabe recordar el papel fundamental que tuvo la federación de funcionarios de
ancap en la caída del proyecto de asociación del ente estatal con empresas
extranjeras aunque uno de sus redactores haya sido Astori, cosa curiosa por
cierto que demuestra la injerencia de los sindicatos en las decisiones
políticas del encuentro progresista algo que no es compartible en lo absoluto
A pesar de las polémicas el miércoles 25 de
agosto asistimos a la reapertura de
nuestro principal teatro, algo que debe llenar de orgullo a los habitantes de
este país sin exclusión de ningún tipo
porque la cultura no tiene partidarismo alguno aunque el gobierno municipal de turno nos
quiera hacer creer lo contrario.
Los tiempos electorales transformaron a una fiesta de
todos en un pomposo acto político de
Siete años de espera y 14 millones de dólares de
presupuesto ha sido el costo que hemos pagado los montevideanos por una obra
inconclusa con la que se busca tapar las falencias de un gobernante que ha
hablado y recaudado mas de lo que ha
hecho.
Por todo esto debemos tener presente que el único
camino cierto para desarrollarse y crecer es el de las ideas y las realizaciones posibles, siendo este el
sendero elegido en clara y firme oposición a aquellos que pretenden gobernar
estando sistemáticamente en contra de todo e incluso abrazando culebras con tal
de triunfar.