Amistades peligrosas

La apuesta del gobierno por afianzar sus lazos con los países de la región es una de las pocas cosas claras que ha tenido la administración Vázquez desde el principio de su gestión, hace ya más de cinco meses.

Lamentablemente para nuestros intereses, esa postura no ha sido debidamente acompañada por las naciones vecinas, quienes como es lógico solo invocan los intereses regionales cuando están en consonancia con los suyos propios.

La ya perimida discusión sobre el “imperialismo yankee”  versus América latina unida, parece aún vivir en las retrógradas mentes de quienes manejan la política exterior del Uruguay en estos momentos.

Una alianza comercial con Venezuela y el incomprensible retraso en firmar un acuerdo de inversiones con nuestro principal comprador,  los Estados Unidos son la clara muestra del rumbo elegido por nuestras autoridades en este sentido, algo que no compartimos en lo absoluto por supuesto.

Pero esto no queda allí, es tal el enamoramiento con el ex “golpista” Chávez que vamos a asociar varias de nuestras empresas estatales con sus similares del país caribeño.

La refinería  de ANCAP y la asociación con PLUNA son las primeras perlas de este collar.

Es de esperar la reacción del sindicato correspondiente, ya que luego de haber gastado más de seis millones de dólares en un referéndum, se logro derogar la ley que permitía la asociación del Ente Estatal  con otras empresas.

Mucho me temo que esto no va a suceder, queda muy claro que los gremios han actuado en apoyo al accionar del frente amplio en su campaña de oposición a todo.

Esta vez no veremos la ciudad empapelada, pidiendo por mantener el patrimonio nacional. La Constitución está siendo pasada por encima otra vez, cabe recordar el tema del agua, pero eso parece no importar.

El objetivo primordial ya ha sido logrado, ver a la izquierda en el poder, no interesa que la población haya sido utilizada para conseguir  rédito político en una situación determinada.”El fin justifica los medios” sostenía Maquiavello, al igual que los sindicatos en este caso.

Nuestro romance con quien ataca  los “derechos humanos” de aquellos que se le oponen y que fue contra las instituciones democráticas de su país es tan grande que nos hemos asociado en una de sus tantas “mesiánicas” ideas aportando más de un millón de dólares para una señal televisiva.

Un gasto absurdo e innecesario de nuestro estado sin lugar a dudas, esperemos que este “loco amor” nos lleve a buen puerto.

Que no debamos lamentar en el futuro el habernos dejado llevar por este” Canto de sirenas” como creo esta ocurriendo con  el “bolivariano Chávez”.

Los antecedentes del nuevo “superamigo” inquietan a más de uno, no sea cosa que con el nuevo socio nos pase como en el tango Amores de estudiante, “hoy un juramento mañana una traición”.

Carlos D Aguirre