Cuestión de urgencia
Días
pasados en la Rendición de Cuentas el Poder Ejecutivo envió y luego se votó, un
artículo tendiente a la aprobación de la compra de dos radares para controlar
el tráfico aéreo nacional.
Éste
tema anda rondando los pasillos desde el año 1999 cuando el Embajador de
Ucrania en la Argentina, presenta en la Presidencia de la República un proyecto
para la venta de 2 radares modelo 36 D 6.
En
el correr del tiempo fueron varias las controversias que se suscitaron y el
proceso desembocó en el año 1994 cuando se adjudicaron los radares al
Gobierno ucraniano, pero la venta no pudo hacerse efectiva pues no se contaba
con rubro presupuestal.
El
tema se reactiva cuando, luego de la visita a España del Presidente Dr. Tabaré Vásquez, se promocionó el hecho de que esa nación le
regalaría a nuestro país 2 radares 3D.
Pero
ello no resulto cierto, pues en realidad
el regalo costaba U$S 25.000.000.
La
urgencia reciente en adjudicar los 2 radares a la firma española INDRA, se
fundamentó en la necesidad de contar al menos, con 1 radar para cubrir la
seguridad de la cumbre Iberoamericana, lo cual es poco razonable.
Lamentablemente
luego se supo que los tiempos para la instalación y puesta a punto de ese radar
no permitían su instalación para dicho evento, no obstante ello igual se
autorizó, por la Presidencia, la mencionada compra.
En
cuanto al Llamado a Concurso de Precios Nº 01/06 para el "SUMINISTRO LLAVE EN MANO DE DOS SENSORES
RADARES Y SU EQUIPO ASOCIADO PARA COMPLEMENTAR LOS SISTEMAS INTEGRADOS DE
VIGILANCIA Y CONTROL DEL ESPACIO AÉREO JURISDICCIONAL" se pueden apreciar ciertas características
destacables:
Ningún
radar es capaz de captar vuelos a 150 metros de altura, que es la altitud a la
que operan los contrabandistas o el narcotráfico, en un radio superior a 50
kilómetros.
Con
los radares 3D, solicitados en el pliego licitatorio, cualquiera sea su
procedencia, sólo se podrá custodiar 200 Km. de frontera en lo que se refiere a
contrabando y todo el territorio para vuelos comerciales y militares, tarea
esta que ya se realiza con los radares que actualmente están activos en nuestro
país.
Entonces
nos preguntamos para qué se compran estos radares si no cubren toda la frontera
al norte del Río Negro, que es por donde ingresa el contrabando?
No
debemos olvidar que la FAU tiene detectadas allí cientos de pistas
clandestinas, operadas por delincuentes.
También
podemos decir que por el monto del costo de estos equipos, se podía haber
optado por otros sistemas más económicos y de mejor resultado, en la lucha
contra la delincuencia
Todas
estas preguntas merecen una respuesta por parte del Poder Ejecutivo, porque a
veces no basta serlo sino parecerlo, como dice el viejo refrán.
Carlos Freira