FALTA  DE  LIDERAZGO

 

 

 

En los últimos diez días la opinión pública se ha visto conmocionada por dos asuntos  de singular importancia.

 

La retirada de la empresa Ence de su proyecto para instalar una planta de pulpa de celulosa en Río Negro, en la que todo el Uruguay tenia cifradas esperanzas en que se convirtiese en uno de los primeros proyectos de inversión de los que nuestro país necesita desarrollar para salir de su agobiante proceso vegetativo de hibernación económica, abrió el fuego.

 

Casi inmediatamente, el Gobierno se descuelga con la impactante noticia del NO a un tratado de libre comercio con los Estados Unidos.

 

El clima está enrarecido y parece faltar el oxígeno para poder imaginar que nuestra incipiente recuperación se pueda transformar en crecimiento real, sostenible  y sustentable.

 

Las dos noticias que parecen ser lo suficientemente malas, negativas y desestimulantes  en si mismas, no hacen más que evidenciar que el peor problema no lo constituyen estos dos casos aislados en si mismos, sino lo que se esconde detrás de ellos.

 

La retirada de una inversión, y la negativa de promover el comercio con nuestro principal cliente, no son otra cosa que los síntomas más visibles de una enfermedad que sin ser terminal, al menos parece ser crónica:

 

La ausencia de liderazgo presidencial.

 

Ence se retira, y lamentablemente Botnia está en problemas, porque el Presidente de la República recién se ocupó del asunto cuando el mismo ya había adquirido una dimensión que lo transformó en una bomba de tiempo. Y la bomba explotó.

 

Desde el mes de noviembre pasado, los llamados ambientalistas de Gualeguaychu apretaron el acelerador y se hicieron cada día mas fuertes en la opinión pública argentina con el resultado que ya todos conocemos. Recién en marzo de 2006, CUATRO MESES DESPUES, Tabaré Vázquez hablo del tema con su par Kirtchner. El pescado ya estaba vendido. Es más, se asistió de ojos abiertos a la presión de Argentina sobre el gobierno de España, sin que al Presidente de Uruguay se le moviera un pelo.

 

Así nos fue. Así nos va.

 

Con el olor a pólvora de la batalla perdida, se anuncia que se rechaza la oferta de celebrar un tratado de Libre Comercio, y que nos vamos a abrazar a un T.I.F.A, un más o menos nada, un quiero pero no puedo, reventando la pelota para afuera para hacer tiempo, y nada mas.

 

En cualquiera de los dos casos, lo que faltó fue LIDERAZGO.

 

El Uruguay no necesita de un administrador que laude las diferencias internas de su partido priorizando los intereses políticos del gobierno ante las acciones que puedan generar más actividad, más trabajo y mayor bienestar.

 

El Uruguay no necesita un equilibrista que se termine sometiendo a lo que decidan nuestros vecinos, por mas grandes, arrogantes y poderosos que estos sean.

 

El Uruguay necesita de un presidente que lidere, y que si está convencido de algo, tenga la habilidad para llevarlo adelante.

 

El Dr. Vázquez apareció en la escena política de la nada hace hoy más de quince años, y llegó hasta donde llegó entre otras cosas porque supo hacerse de una fama de férreo conductor de su coalición política.

 

Ahora nos damos cuenta, que solo para eso le dio su capacidad.

 

El Frente Amplio esta unido, y el País se empieza a caer a pedazos.

 

Todo porque el liderazgo  del Presidente desde la República, falto a la cita.

 

Alvaro Alonso