MSP CHAS CHAS
BOROCOTÓ CHAS CHAS
El Ministerio de Salud Pública
aflojó y los anestesistas se salieron con la suya.
Aumentó del valor de la hora de
sus servicios apelando a mecanismos, siempre utilizados de, maquillaje
remuneratorio.
Esto puso fin por ahora, a una larga puja entre el gobierno y dichos
especialistas. También tallaron los cirujanos, y los funcionarios del ministerio,
cada uno obteniendo su porción de torta.
Por encima del legitimo
derecho a reclamar de los sublevados, no suscribo la teoría socialista de Astori de que como el Estado los formó deberían estar al
servicio de la comunidad sin condiciones, el tema desnuda peligrosas
debilidades del gobierno al momento de negociar.
Todo el conflicto se manejó
con particular torpeza.
La declaratoria de esencialidad
fuera de tiempo, las amenazas públicas formuladas por
Casi desde afuera del
conflicto participó para complicar las cosas y terminó siendo quien accedió a
los reclamos.
Anestesistas 3 –MSP 0. La
doctora Muñoz de golero.
De aquí en más varios están
afilando los cuchillos. Y no sería de extrañar que en breve volvamos a recibir horas de
declaraciones contradictorias por la tele anunciando lo que no se suscribe ni
se cumple ni se acepta.
Patoteadas y reculadas como
las que se vieron, mucho mal le hacen a la sociedad.
Los gobiernos tienen la
obligación primera de conducir orientar y marcar el rumbo. Lo contrario solo
lleva a la desorganización colectiva y a modernos modelos de anarquía.
Lo más gracioso de todo esto es
que con las brasas aun humeantes de su catastrófica derrota,
Chas chas chas borocoto
chas chas.
Alvaro
Alonso