A UN AÑO DE LA CONVENCION

 

El lunes pasado se cumplió el primer aniversario de la Convención Nacional del Partido que determino la ruptura del gobierno de coalición del Presidente Jorge Batlle.

 

En un Platense Patín Club atiborrado de correligionarios se dio lugar la reunión de convencionales más trascendente desde al apertura democrática, en donde confluían básicamente dos visiones acerca de la actitud que el  Partido Nacional debería asumir frente al derrumbe económico y social a sufrido por nuestra sociedad en el año 2002.

 

A un año de aquélla instancia, seguimos considerando que la única forma real de colaborar con la rapidez en la búsqueda de soluciones para reconstruir el Uruguay es actuando con total generosidad y con una amplitud de miras lo suficientemente importante para no anteponer los costos políticos al bienestar general de la población y que por tanto la solidez y  el respaldo institucional que garantizábamos los nacionalistas aseguraban a prori un compromiso que por su firmeza auguraba al menos en el aspecto político un horizonte más despejado a la hora de generar el clima de confianza que propiciara inversiones imprescindibles.

 

Somos de los que creemos que la acción política debe tener elementos claves para ser legitimada: la honestidad intelectual, la firme convicción ideológica que permita dar justicia a una sociedad, y por sobre todas las cosas la propensión al sacrificio en tiempos de vacas flacas que aglomere a los responsables de sacar adelante los destinos de una población como la nuestra  que ha demostrado una magistral entereza para enfrentar las adversidades.

 

Porque creemos en estos valores y asumimos nuestra cuota parte de esta responsabilidad es que sin dudar preferimos hoy, como ayer, y como mañana, no escatimar un solo esfuerzo en colaborar con nuestra visión a los problemas nacionales, prefiriendo siempre el camino del dialogo, la participación y el compromiso a la  del facilismo electoral.

 

Serán los historiadores los encargados de juzgarnos, cuando esta etapa finalice y la perspectiva histórica coloque a todos las actores en el sitial correspondiente, se evaluara si la decisión mayoritaria del Partido fue la correcta o no. Desde nuestro sector Desafío Nacional estaremos siempre de mano dada para aunque en la discrepancia se logren los objetivos estos si generales de todos los blancos de recobrar la prosperidad y justicia para los uruguayos.    

 

Sebastián Da Silva