LA NUEVA REALIDAD

 

Ante la nueva realidad política a la que nuestro país se ve expuesto, resulta necesario expresar como es que entendemos las cosas.

 

En Primer termino, nuestro Partido Nacional tuvo una muy buena votación, la que  no fue suficiente para alcanzar el poder, pero si para conformar una muy importante bancada de Senadores y Diputados.

 

Entendemos que, dado este panorama debemos comprometernos a contribuir a través de nuestra acción política  a resolver las urgencias a las que nuestro país se debe. Para hacerlo, no podemos cometer el error de asumir el rol de un partido radicalmente opositor, enceguecido por revanchismos que a nada conducen. Por el contrario, nos debemos a los mas de setecientos mil compatriotas que en nosotros depositaron su confianza y sus esperanzas.

 

Desde fuera del gobierno tenemos que, aceptando el resultado por más doloroso que este pueda ser, ayudar al país, y si para esto fuese necesario, colaborar con el gobierno electo para que esto sea así. No ganamos, pero más de uno de cada tres compatriotas esperan de nosotros que estemos a la altura de los antecedentes de nuestra colectividad, la que siempre antepuso los intereses nacionales a los partidarios.

 

Desde el otro lado del mostrador, el Presidente electo, y su partido, deberán comprender que si bien cerca del 51 por ciento de los votantes optaron por su propuesta, esta claro que el restante 49 por ciento, uno de cada dos uruguayos, se opuso a la misma.

 

El proceso de búsqueda de los equilibrios políticos no será cosa de un día ni

una semana, sino de cada una de los sesenta meses de gestión de la próxima administración, si todos legítimamente coincidimos en nuestras aspiraciones de sacar adelante al Uruguay.

 

Para esto el Presidente, podrá contar con los Nacionalistas, con Desafió Nacional, y con cada uno de los hombres y mujeres de la lista 903.

 

Álvaro Alonso