Las patas de la sota

 

El comienzo de un nuevo gobierno genera de por sí un sin fin de expectativas en los habitantes de cada  país. Uruguay no escapa a esa regla, por el contrario esa ansiedad se incrementa cuando se trata como en este caso de un partido que alcanza por primera vez el poder y que no ha dejado bien  claro durante su pugna por la presidencia  cual sería su plan maestro para lograr los objetivos trazados.

 

Concretamente hemos asistido en este primer mes de administración frenteamplista a un concierto de marchas y contramarchas, de dimes y diretes por parte del partido de gobierno que sinceramente pone nerviosos a propios y extraños de cara al futuro.

 

Solo cabe recordar que tanto la idea de retirar fondos de las AFAPS, por parte del presidente del B.P.S como la  de derogar la ley que no permite el ingreso de funcionarios públicos hasta el 2015 por parte del vicepresidente de la Oficina Nacional del Servicio Civil fueron rechazadas de plano por el ministro de economía quien considera a ambas propuestas como impracticables.

 

Luego apareció en escena otro ministro quien anunció con bombos y platillos su intención de liberar más de un millar de reclusos, claro fue tan espectacular la idea que el secretario de estado olvido explicar cual sería el mecanismo que permitiría la libertad de estos presos, que condiciones deben tener estos para ser alcanzados por esta especie de gracia gubernamental, que rol tendra  la justicia en todo esto, como será la vida de estas personas fuera de la cárcel, como serán controlados, cual será su medio de vida, de donde saldrán los recursos que permitan la resocialización de estas personas etc, etc etc, en fin un ciento de interrogantes cuyas respuestas no existen ni aun para los ideólogos de todo esto a tal punto que todavía  no han enviado  el proyecto de ley para ser considerado por el parlamento.

 

Nadie hasta el momento ha sabido explicar como se van a resguardar los derechos humanos de los ciudadanos honestos que afortunadamente son la gran mayoría de habitantes de este país, que de prosperar esta iniciativa deberán encerrarse cada vez más para poder sentirse seguros, cosa de no creer por cierto y que es propia del mundo del revez por el cual el gobierno parece querer hacernos transitar.

 

La frutilla de la torta que nos muestra la administración Vázquez  es obviamente la idea de que  las mejores personas para los cargos importantes ha quedado de lado y eso lo vamos a seguir padeciendo todos si no hay un cambio de postura, cosa poco probable sin lugar a dudas..

 

Ejemplos como los antedichos parecen confirmar nuestros temores en cuanto a la falta de  idoneidad del frente amplio para regir los destinos del país, y mucho me temo que por como se están planteándo las cosas, ya lo dice  el dicho popular  recién le estamos viendo las”patas a la sota”. 

 

Carlos Aguirre