Rumbo al balotage
Como es sabido, no existió segunda vuelta electoral para definir las pasadas elecciones, también se sabe de lo exiguo del margen para que esta sabia medida no se llegara a implantar, a la vez que nadie duda que en la hipótesis de balotage el resultado hubiera sido exactamente el mismo.
Igualmente nos queda el sabor amargo, máxime teniendo en cuenta que los cerca de cincuenta mil votantes que dieron la victoria en primera vuelta al Frente Amplio, hoy están disfrutando o sufriendo los vaivenes cotidianos en cualquier parte del planeta menos en nuestro bendito país.
Se preguntara el lector por lo atemporaneo de esta introducción a cincuenta y nueve meses de la próxima elección nacional y tan solo un mes del estreno de la flamante administración, pero sobran los motivos a tan solo escasas semanas de un nuevo pronunciamiento popular, esta vez sin fantasías ni López Mena por delante.
En las elecciones del próximo 8 de Mayo es mucho lo que se juega; en primer lugar los destinos de las diecinueve intendencias del país, en donde la ciudadanía tendra que optar entre la garantía de un buen gobierno, abierto, cercano a los problemas y con resultados probados como son las administraciones nacionalistas o trasladar a sus respectivos departamentos las improvisaciones e impericias que a treinta días el Frente tiene para mostrar en el Gobierno.
En segundo lugar se decidirá que tipo de sistema político se quiere instaurar, uno debidamente equilibrado, donde se sopese las necesidades locales, donde se pugne por una debida descentralización y que pueda anteponerse con legitimidad a un gobierno avasallante o aquel que queda en manos de un solo partido, al servicio de las necesidades del Poder Central y en donde las decisiones se toman desde las elites gubernamentales, sin priorizar las visiones regionales.
Y por último veremos la evolución de las preferencias partidarias a seis meses del 31 de Octubre, veremos que tan fiel es el electorado gubernista, veremos si hay arrepentidos o si florece la luna de miel, si el relacionamiento político llevado adelante por la administración es premiado o castigado, si las medidas anunciadas cumplen con las expectativas de los que querían un cambio o por el contrario se entiende que es más de lo mismo pero con el asado barato y los presos sueltos, con rebajas de nafta en Argentina y con un tarifazo en Uruguay.
No tenemos dudas que en esta nueva instancia, saldrá nuevamente fortalecido el Partido Nacional, quien con su visión constructiva no ha dejado de dar muestras de su grandeza a la hora de abordar la problemática nacional, enseñando lo que significa ser oposición con mayúscula, no pagando con la moneda del enfrentamiento inútil ni siquiera en las horas en donde le quisieron medir su dignidad.
La gente premiara las actitudes y la gestión, generando el terreno fértil que permita realizar las justas comparaciones sobre unos y otros, en donde la calidad humana de nuestros candidatos llevará a conquistar la enorme mayoría de las administraciones comunales.
Así tendremos nuestra esperada segunda vuelta, un balotage municipal que disipe las posibles tentaciones que lamentablemente generan las lecturas equivocadas de la realidad, y con los votos salidos de las urnas veremos con exactitud milimétrica si hoy las mayorías de otrora son las que apoyan al Partido de Gobierno.