DÉJENLOS HABLAR
En lo que va de la campaña de las internas, la coalición de
izquierda ha dado señales preocupantes a los electores uruguayos.
Curiosamente los conceptos alarmantes no surgen solo sus
dichos, sino de una práctica de la inconstancia, de la contradicción endémica y
la falta de solvencia como operadores políticos responsables, que ya casi es
metodológica en los frenteamplistas.
Podemos tomar como punto de inicio aleatorio de esta
crónica y digo inicio aleatorio, por que desde siempre el Frente Amplio
adoleció de esto, cuando escuchamos a una destacada dirigente del MPP,
repartirse los ministerios de un eternamente anhelado gobierno de izquierda,
olvidando aquel discurso tan munido por ellos mismos,
de que los blanquicolorados lo único que hacían era
la repartija de cargos; sus correligionarios no tardaron en recordárselo en
forma poco amistosa y el coloquial Pepe Mujica salió
a echar tierra sobre el tema y a relativizar las declaraciones.
Luego en la gira que el Dr. Vázquez realizó por el interior
de la República, suspendió en Cerro Largo, al mejor estilo de la democracia
cubana, su presentación, dado que los “compañeros” de esa fuerza
política en la ciudad de Melo querían hacer uso de la
palabra y no precisamente para alabarlo, no estaba dispuesto a permitir voces
discordantes. El Senador Astori fue hace poco también
blanco de esa tolerancia interna tan particular en la izquierda nacional cuando
la oportunidad del referéndum de ANCAP.
Posteriormente en la ciudad de Minas, Vázquez se
refirió a la Ley de Caducidad y su
intención de hacer un plebiscito (el enésimo a esta fecha) para interpretar un
artículo de esa Ley; el compañero Mujica en la
interna le salió al paso y le debe haber dicho: “Tabarecito,
mirá que los que votaron verde ya están con nosotros,
hay que conseguir a los que votaron amarillo”; a continuación en un
galimatías que solo entendió Tabaré, pretendió decir
que si pero que en realidad no.
Pero no solo el Dr. Tabaré
Vázquez es el actor protagónico de esta comedia partidaria, también los hay de
reparto. El movimiento 26 de Marzo, salió airado al cruce del PIT-CNT, por
haber puesto sus pies en la embajada de EE.UU.,
sacrilegio inaceptable y el PIT no estuvo omiso en la respuesta, diciéndoles
que el ir una vez a la embajada americana no iba a cambiar sus convicciones
antiimperialistas de toda una vida. Con estos cambios de declaraciones no
terminó el problema, los sindicalistas que responden orgánicamente a sectores
del Frente Amplio, trasladaron al plenario de la central sindical la discusión
del tema, como si lo que opina un sector político sobre la ida ó no a una
embajada fuera tema fundamental paran los intereses laborales de los
trabajadores.
Pero la frutilla de la torta fue el affaire Viera, este
economista encargado del área de macro economía del Frente Amplio, afirmó que
se debería gravar con más impuestos al agro, esto motivó en los otros actores
políticos respuestas inmediatas nada favorable a la coalición de izquierda; de
resultas de ello el inefable senador Mujica se
refirió rápidamente al incidente en su florido léxico como “una chorizés” del compañero. Al día siguiente Vázquez
realizó una conferencia de prensa en la que comunicó que echaba al economista
Carlos Viera de la comisión de programa del Encuentro Progresista, en las
siempre tan medidas y conciliadoras medidas que toma este dirigente político
que aspira a conducir los destinos del País.
Pero estas marchas y contramarchas no terminaron ahí, a
renglón seguido
Resumiendo, todas estas vicisitudes del Frente Amplio-Encuentro
Progresista- Nueva Mayoría, como se llaman hoy, nos dan la pauta de lo que nos
podría esperar en la eventualidad de un gobierno de izquierda.
Realmente el panorama sería dantesco, un ministro de
economía diciendo una cosa y el presidente destituyéndolo intempestivamente, un
ministro de defensa opinando de la Ley de Caducidad y el ministro del interior
desautorizándolo por ser políticamente inconveniente y quizás un ministro de
educación y cultura sacándole la personería política al PIT por que no le gusta
que fueran a una determinada embajada.
Esto a nivel de las primeras figuras de la izquierda, Dios
nos libre de lo que pasaría a nivel de mandos medios ó directores de organismos
públicos, sería terrible.
Las encuestas ya les están pasando la factura, medición a
medición se consolida la tendencia a la baja en el Frente Amplio.
Si los dejamos hablar, nuestros compatriotas seguirán
sacando sus conclusiones y nosotros solo deberemos abocarnos a presentar
nuestra propuesta de gobierno y nuestras credenciales de un accionar políticamente correcto y con
ciudadanos capaces y responsables para conducir coherentemente los destinos de
nuestro País, esa es la tarea.