La nueva  reforma

 

 

En esta primera entrega iniciaremos el análisis de los aspectos sustanciales de la reforma, con un breve comentario sobre los cambios que consideramos más sustanciales.

Nos referiremos, al Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas (en adelante, “IRAE”), y al Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (en adelante “IRPF”), profundizando en los mismos en futuras entregas

 

El proyecto sustituye Título 4 del TO 1996, el “Impuesto a la Rentas de la Industria y Comercio” (IRIC), por el  (IRAE).

 

El IRAE, gravará las rentas de fuente uruguaya derivadas de actividades económicas de cualquier naturaleza, generadas durante el ejercicio económico anual. Las rentas comprendidas por el impuesto serán las siguientes:

 

a) Las rentas empresariales;

b) Las asimiladas a rentas empresariales por la habitualidad en la enajenación de inmuebles;

c) Las comprendidas en el Impuesto a las Rentas de las Personas Físicas, obtenidas por quienes opten por liquidar el IRAE o por quienes deban tributarlo preceptivamente por superar el límite de ingresos que determine el Poder Ejecutivo.

 El otro gran cambio de la reforma en lo referente a la imposición a las rentas, es la introducción  del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas. Esto supone un corrimiento del interés fiscal hacia las personas, lo que implica que habrá que analizar cual va a ser la situación tributaria de cada uno. De ahí la importancia de estar informado.

 El proyecto sustituye del Título 7 del TO 1996, por el IRPF.

Se prevé que el IRPF sea un impuesto de carácter personal y directo, que gravará las rentas de fuente uruguaya obtenidas por las personas físicas residentes. Las rentas comprendidas por este impuesto son:

a) Los rendimientos del capital;
b) Los incrementos patrimoniales que determine la ley;
c) Las rentas del trabajo, obtenidas dentro o fuera de relación de dependencia; y las jubilaciones y pensiones;
d) Las imputaciones de rentas que establezca la ley.

Estarán excluidas del hecho generador del IRPF las rentas comprendidas en el IRAE, en el Impuesto a la Renta de No Residentes (en adelante IRNR), y las obtenidas por los ingresos gravados por el Impuesto a la Enajenación de Bienes Agropecuarios (en adelante IMEBA)

El tratamiento de las rentas por el IRPF, será diferente, teniendo en cuenta la fuente de las mismas. Es lo que se conoce como sistema “dual”. Si la renta deriva del rendimiento del capital, de incrementos patrimoniales, o de similar naturaleza atribuidas por la ley, se le aplicará una tasa proporcional a todas, en cambio si la renta deriva del factor trabajo, dentro o fuera de la relación de dependencia, y de las jubilaciones y pensiones, se aplicará una tasa progresiva, que irá aumentando de acuerdo al nivel de renta que se tenga.

Continuaremos.

Alvaro Tringolo

Este artículo fue publicado previamente en el Semanario Tiempo Uruguayo

 

 

A la deriva

 

 

 

En estos días, el Plenario de Diputados aprobó la Reforma del Sistema Tributario, con los votos de la bancada oficialista del Frente Amplio y próximamente el Senado pasara a aprobarla.

 

Ya hemos hablado reiteradamente sobre esta reforma Tributaria, que no es más que un fiscalazo y contiene el mal llamada Impuesto a la Renta, que en definitiva es un impuesto al Ingreso o al bolsillo de los uruguayos.

 

De más esta decir, que según una encuesta divulgada días pasados, el 95 % de los empresarios manifestó su negativa a continuar invirtiendo en el país.

 

Por supuesto que la Reforma Tributaria no tiene toda la culpa de ello, sino que encontramos otras decisiones erradas y nefastas para el país, tomadas por el Gobierno como responsables de la situación en la que vivimos.

 

Podríamos empezar con la negativa a suscribir un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, pasando por el tema de las ilegitimas ocupaciones de los lugares de trabajo  y terminando a modo de ejemplo con la creciente inseguridad reinante.

 

También podríamos seguir enunciando una gran cantidad de temas como el gas oil productivo, la errada y estática política exterior o por citar algún otro tema la designación violatoria de la Constitución de la Fiscal de Corte, al mejor estilo autoritario.

 

Todo lo expuesto sumado a las disputas dentro del partido de Gobierno, han creado un clima de inseguridad en nuestro país, que ya se aprecia claramente en la gente.

 

Estamos en un barco a la deriva en la mitad de una tormenta y lo que más precisamos en estos momentos es reconocer los errores cometidos, dejarnos de falsos pragmatismos, un liderazgo firme y por sobre todas las cosas, coherencia a la hora de Gobernar, cosa que le ha faltado a este Gobierno.

 

Carlos Freira