ENTRE TODOS
La conmemoración de un nuevo
aniversario del Día de los Trabajadores en la semana que transcurrió, trajo
como alentadora novedad el anuncio por parte del gobierno, de una serie de
proyectos de ley que apuntan a la reactivación y modernización del empleo en el
Uruguay y que serán remitidos al Poder Legislativo para su estudio en los
próximos días.
En el primero de estos proyectos
se establece la exoneración de aportes sociales a las nuevas contrataciones por
un lapso de seis meses, continuando con dichos aportes los empleos ya
existentes pero no los que se vayan a crear a partir de la vigencia de la ley.
El objetivo básico que se persigue con esta iniciativa es el de incentivar a
las empresas para que contraten mayor cantidad de personal.
El segundo de los proyectos tiene que ver con el establecimiento de un
tope del 70 % a los descuentos sobre el salario o pasividad para el pago de
deudas a los acreedores. Esto implica que ningún trabajador, jubilado o pasivo,
al momento de cobrar sus haberes, puede ver afectados los mismos en más de un
70 % por algún préstamo asumido con anterioridad, asegurándose el cobro en efectivo
de, al menos, un 30 %.
La tercer y última de las
iniciativas a ser presentada, hace referencia a una serie de ajustes a las
normas sobre duración del tiempo de trabajo y descanso, haciendo posible o
facilitando la contratación entre las partes, posibilitando que ellas mismas
sean las que acuerden los horarios que para ambas estimen convenientes.
Es inevitable expresar desde
estas páginas que vemos con satisfacción y esperanza la actitud asumida por el
Poder Ejecutivo, poniéndose a la altura que las circunstancias exigen y
tratando de profundizar en la búsqueda de soluciones para poder comenzar a
transitar una recuperación que parece empezar a avisorarse. No creemos que se
esté dando un golpe definitivo al desempleo y a la crisis; tal vez apenas estas
ideas funcionen como un paliativo a problemas mucho más graves pero es
importante que se comience a caminar en esa senda. El objetivo mencionado solo
puede ser alcanzado con inteligencia, ideas posibles y realistas y,
especialmente, buena voluntad de todos los sectores de nuestra sociedad para
lograr acuerdos sobre los cuales poder trabajar. Si la actitud de algunos
uruguayos va a continuar siendo la de los discursos grandilocuentes con
plataformas inalcanzables, irrealizables y, particularmente intransigentes,
nuestro porvenir como nación estará sellado y no tenemos duda de que tendrá un
destino incierto.
Esta forma de plantarse frente a la crisis debe ser
remarcada y destacada, más allá de las posibles discrepancias que podamos
expresar o no con el contenido de los proyectos referidos. La etapa de
discusión de los proyectos la llevará a cabo el Parlamento Nacional, así como
el análisis en profundidad de cada una de las iniciativas, estudio que por
cierto bien va a valer la pena realizarlo entre todos los uruguayos que
indudablemente debemos comenzar a involucrarnos e interiorizarnos de las
decisiones que van a afectar nuestras vidas y de las cuales a veces parecemos
estar tan ajenos. Este además, no tengan duda, debe ser otra de las bases de
nuestro compromiso.
Alfredo Susena