IRPF vs Pensiones y jubilaciones

Irracionalidad e injusticia

 

 

 

¿Qué pasó con la bien llamada Justicia Tributaria?; ¿qué pasó con la colectividad política compuesta por los paladines de la justicia social? ¿Qué pasó con aquello de que pague más el que más tiene o aquello de que el tributar por rentas de capital o de trabajo componen el Impuesto a la Renta?.

 

Parecería que el gobierno de turno no solo quiere hacer temblar los árboles sino también los conceptos tributarios y financieros, pues si mal no recuerdo las jubilaciones y pensiones son de naturaleza distinta a las rentas puras de capital o rentas empresariales.

 

Nuestra carta magna en su artículo 67 refiere a las prestaciones (pensiones y jubilaciones) en términos más que claros y, de lo cual no puede haber otra conclusión de que son y serán ingresos provenientes de gravar a la población activa (patrones y trabajadores) para financiar los servicios de previsión social (población pasiva).  Entonces resulta válido afirmar que no se trata de una típica renta, pues no estamos ante una renta (fruto del capital o trabajo) sino de la restitución o reintegro del capital aportado en la vida activa del ayer trabajador y hoy jubilado o pensionista.

 

Nos encontramos ante una clara violación al principio de igualdad (artículo 8º de la Constitución), por el cual frente a la igualdad de situaciones económicas existe la igualdad de exacción.

 

Es decir que, por esta reforma, el tratamiento tributario de los que viven de su pensión o jubilación, es equiparado a aquellos de los que están en actividad y viven del fruto de su trabajo, es decir a los que pueden compensar este nuevo gravamen con mayor esfuerzo laboral.  Cosa que los pasivos no pueden hacer ya que salieron del circuito laboral o dejaron de ser trabajadores activos.

 

Mas allá de entrarnos frente a una flagrante violación a los artículos citados, se está perjudicando a un sector que se encuentra claramente en una situación económicamente diferente y por lo cual merece y debe recibir un tratamiento fiscal distinto.

 

En definitiva esto nos demuestra una vez más, que este sistema no es más que un impuesto encubierto a los sueldos, en perjuicio, en este caso, de los trabajadores pasivos.

 

Nicolás Orrico