Incoherencia

 

 

Este gobierno se ha caracterizado desde el mismo momento de su asunción

por la INCOHERENCIA.

 

Basta recordar la tan manida austeridad republicana insistentemente promocionada en la campaña electoral, que contradijeron con un acto de asunción, nunca antes visto, con un suntuoso despliegue de pantallas gigantes, equipos de amplificación, y otras yerbas.

 

Ha sido totalmente incoherente en casi todas sus decisiones gubernamentales, y para corroborar esta sentencia alcanza con repasar las posturas adoptadas ante un eventual Tratado de Libre Comercio con los EE.UU; el tratamiento que hasta la fecha ha tenido el tema del endeudamiento interno que ha desatado graves crisis internas dentro del oficialismo aún no solucionadas; las encontradas visiones del Presidente y la Bancada Oficialista con respecto a la propuesta de despenalización del aborto; el “nuevo” posicionamiento de los progresitas en lo que incumbe al envío de tropas en misiones de paz y la participación en maniobras Unitas; la oposición de otrora a la instalación de plantas de pasta de celulosa en nuestro territorio que hoy defienden a capa y espada; la vinculación y relacionamiento con los organismos internacionales de crédito que siempre criticaron y hoy privilegian; y así podríamos continuar indefinidamente con una extensa lista que abarca todos los ámbitos de desempeño de un gobierno que se ha mostrado tan falto de argumentos como de soluciones a los diferentes problemas.

 

Pero hay dos ejemplos que pautan fehacientemente lo antes expresado:

-         La insólita actitud del Presidente saliendo públicamente a criticar a algunos medios de comunicación por, según sus propios dichos, “una sistemática oposición al gobierno”, en una postura tan intolerante como totalitaria en quien se autoproclamaba adalid de la libertad, con el agravante de omitir en su directa acusación a la Radio Centenario, que tanto luchó por la victoria de su candidatura, y hoy es la máxima expresión de oposición en su permanente demanda de incumplimiento de las promesas electorales, llegando a adjetivar que “tenemos un gobierno de traidores y mentirosos”.

-         El proyecto de Ley instrumentado para reformar los tributos, emergente del único ámbito en donde se han cosechado éxitos ( generados en la administración anterior ), que contrariamente a la proclama de que “pague más quien tiene más y pague menos quien tiene menos”, atenta directamente contra la clase media, contra el asalariado, contra el trabajador, y protege desmedidamente al capital.  

 

Ya van dieciséis meses de gobierno progresista y los únicos cambios a la vista son que tenemos más burocracia por la creación de nuevos ministerios, que tenemos menos seguridad  porque a los presos se los libera cuando no se fugan, que tenemos un conflicto ridículo con la Argentina al que se llegó por la total inoperancia e incapacidad de la Cancillería progresista, que contamos con más familiares de gobernantes dentro de la estructura del Estado, que no sabemos si alinearnos con Chavez, Lula, Fidel, o firmar un tratado con los EE.UU.

 

Mientras tanto la paciencia se agota. Todos los prestamistas de votos se sienten arrepentidos. Y los que son realmente frenteamplistas... desilusionados.

                   

                          FALTA MENOS                       VIVA LOS BLANCOS

 

 Nadia Menéndez