Tire y pegue

 

La tan mentada reforma tributaria ya está entre nosotros, trayendo a cuestas luces, sombras, y mucha incertidumbre sobre su éxito en un futuro cercano.

 

Aun no está claro el panorama, y si bien estamos constantemente bombardeados por publicidad oficial, que intenta convencernos de las virtudes de este proyecto fundamental para el   gobierno, tan solo basta andar por la calle, o ir de compras para darse cuenta que la cosa no es como se quiere hacer creer.

 

Pero esto recién comienza.

 

El ministro Astori siempre ha sido ponderado por su mesura al momento de actuar desde siempre, y en buena medida ese fue un factor decisivo para lograr captar votos ajenos al frente amplio que le aseguró la victoria en primera vuelta al hoy partido gobernante.

 

Para los entendidos en la materia su solidez académica está fuera de discusión, pero eso cuando se está al frente de un ministerio tan fundamental como el de economía no siempre alcanza .Las variantes que se dan en el mundo real superan a la hipótesis más inverosímiles que se puedan plantear en un laboratorio, o en un concilio llevado adelante por la cátedra más respetada.

 

Esa es la sensación que al que suscribe le genera esta reforma por parte del equipo económico, o sea muy redondita en la teoría, y con grandes baches al momento de su aplicación real.

 

Basta haber visto la entrevista que se le realizó a Astori en un programa periodístico, donde por otra parte no se le realizaron preguntas incómodas o incisivas sobre aspectos de fondo de la reforma, para sin ser un especialista darse cuenta que en la entelequia teórica todo es fantástico, pero superado por la realidad.

 

El oficialismo apoyado por la gran concentración de poder, largó a la cancha este ambicioso proyecto, que irán ajustando sobre la marcha, y según como vaya reaccionando la opinión pública, o sea para no perder la costumbre, el gobierno juega al tire y pegue, a ver que pasa y luego tratan de corregir los errores sobre la marcha, en pocas palabras son unos grandes improvisadores, y nuestra sociedad el campo de prueba para  esos inventos.

 

Tan solo bastó la intención de apelación de un senador nacionalista para que algo sostenido a rajatabla por el ministro  en dicha entrevista, afirmando  que no podían hacer excepciones fueran modificadas hace  pocas horas mediante un decreto.

 

En fin como para muestra ya basta un botón, queda claro que por más virtuosismo intelectual que se tenga se está de espalda a la realidad, donde realmente se perjudica al que menos tiene.

 

 

Si por algo es  maravillosa la democracia es que da revancha sobretodo para quienes prestaron su voto e hicieron posible esta mediocre administración frenteamplista, el tiempo se está encargando de poner cada cosa en su lugar, pero  habrá que seguir trabajando para que toda esa gente pueda enmendar su error en el por suerte para todos  cada vez más cercano 2009.

 

 

Carlos D. Aguirre