Vivimos entre docentes que no dictan clases
Algunos
uruguayos viven pendientes de lo que pasa y pasará en el programa de Tinelli,
bailando en el caño, por un sueño o a quién sacan esta semana de la casa de
Gran Hermano V.
Una
sociedad que se conforma con tan poco y me pregunto, ¿para que mandé a estudiar
al nene o a la nena si llega la noche y se mete en el dormitorio a mirar estos
programas.
Es
obvio que algo hemos perdido en nuestro hogar. No es posible hablar de cómo nos
fue en el trabajo, estudio o intentando buscar trabajo.
Es
que a la hora de sentarnos a la mesa no podemos y no debemos mirar la
televisión, tenemos que hablar con nuestros hijos y averiguar en que está.
Estamos
perdiendo la costumbre de mirar los cuadernos de nuestros hijos, por preferir
la gran caja mágica.
El
otro día leía un comentario de Ultimas
Noticias en donde se decía que un 17% de los profesores de liceos públicos
faltan a sus clases.
Ello supone algo más de 8.000 horas mensuales durante las cuales
los jóvenes no reciben conocimiento alguno.
Por ejemplo se dice que en
Hay profesores que toman licencias extraordinarias, participan de
las ATD, etc.etc.
Ello obviamente está llevando a que nuestros jóvenes cada vez se
capaciten menos, y les guste más concurrir al ciber del barrio para chatear con
su inmensa libreta de contactos.
Por eso es muy común cuando algún informativo o programa de radio
y TV entrevista a un joven para preguntarle sobre cierta fecha patria responda
con un patético “hay no sé “o “creo que tal cosa”.
Pero si le preguntas quién bailo en el caño la noche anterior la
respuesta sale al toque.
O sea estamos ante dos temas puntuales que preocupan a la sociedad
y que parecería ser que a nadie o a muy pocos le interesan.
La idea de nuestros jóvenes está puesta en un pasaporte y cuando
se le presente la oportunidad pasará a ser un número más en la estadística de
uruguayos que residen en el exterior.
Por suerte en nuestro Partido Nacional, más de 54.000 voluntades
desde los
Que quieren quedarse, estudiar y cumplir sus sueños y proyectos.
Estamos a tiempo de impedir como mayores que somos que continúe la fuga de
talentos, porque de continuar este proceso migratorio, dentro de 15 años
seremos un país de “Jóvenes de
Este gobierno ya mostró su preferencia: recaudar más para
alimentar el monstruoso aparato del Estado uruguayo, dejar que nuestros jóvenes
opten por un caño, un ciber y la casa de gran hermano.
Volvamos a la fuente, a los libros, al conocimiento a la charla
entre jóvenes y adultos, como familia, como seres humanos que somos lo
necesitamos.
Rescato por último una frase de Hu-Shih que dice: “los más pesimistas
de hoy han sido los más optimistas de otras épocas. Perseguían ilusiones. El
fracaso los descorazonó”
Ruben Castelli