Lindo brete
El miércoles 5 del
corriente transcurrió la interpelación al Ministro de Economía, con el
resultado previsible de la aplicación de las mayorías oficialistas para
defender lo indefendible. Es decir, se dieron por satisfactorias las explicaciones
del Secretario de Estado.
Lo
que sí es de destacar, fueron lo pobre de las explicaciones del titular de
Explicó
que la inflación que sufrimos fue debida en parte a lo riguroso del invierno,
es raro que no supiera el Ministro que todos los años hay invierno y que los
productos de la granja tienen estacionalidad y oferta y demanda por esa
estacionalidad.
También
le endilgó la culpa al valor internacional de los granos de cereales y
oleaginosos, la carne y la leche, como causas del despegue de la inflación en
Uruguay. Lo curioso es que el resto de
la región (salvo Chile) no tiene inflación disparada. Lo que surge es que o hay
otros factores de las variables internas del País que no están debidamente
manejadas o se están haciendo las cosas mal en esta administración. Esa es la
verdad y no otra.
Cuando
se le dijo a Astori que el aumento del gasto público era un componente de esta
suba de precios, se desentendió del tema diciendo que proporcionalmente al
P.B.I. el gasto es menor al de los anteriores gobiernos, pero lo que no advirtió es que en valores absolutos el aumento del gasto es
fenomenal y el mercado lo percibe.
Siguen
con la misma mecánica de que la culpa nunca es de la administración
progresista, siempre de terceros; de la herencia maldita o en este caso de la
coyuntura de precios internacionales.
Del
aumento del desempleo no hubo mayor explicación.
Lo
cómico fue cuando el Ministro se refirió al miembro interpelante como
deshonesto intelectualmente, de seguro el Sr. Astori se olvidó de cuando decía
a diestra y siniestra que no había que pagar la deuda externa. Hoy es él el
primer ministro de economía del Uruguay que le pagó hasta el último peso al
F.M.I. Como dice el refrán: “el ladrón piensa que son todos de su condición”.
Tampoco
hubo mayor explicación cuando el Senador Alfie le dijo que esta reforma era un
calco de la propuesta por el Fondo durante la administración de Jorge Batlle y
que desecharon por inconveniente; le preguntó a Astori si casualmente no había
visto el libro de tapas verdes que quedó en el Ministerio de Economía con el
contenido de
Pero
el brete del que difícilmente pueda salir es en el que lo puso el Senador
Larrañaga, cuando le vaticinó que en un año no estará más al frente del
Ministerio de Economía y Finanzas.
Astori
socarronamente respondió que en un año vendría a darle explicaciones de cómo
evolucionó la reforma tributaria durante esos doce meses.
Las
consideraciones que deben hacerse sobre la permanencia en el cargo de Astori es
que sino está en
Javier Sala