Ladran...
La campaña electoral ha ido tomando un cariz
singular.
Desde algunos sectores
triunfalistas comienzan a filtrarse "temores" hasta ahora
escondidos u ocultos, lo que se trasunta en una andanada de acusaciones infundadas
que pretenden desprestigiar a figuras que a medida que nos acercamos al día
decisivo van cobrando mayor "estatura", poniendo en riesgo de fracaso
electoral a algunos que venían con el viento en la espalda, y comienzan a
percibir que se les está poniendo de frente, y cada vez sopla más fuerte.
Para ello han apelado a un recurso tan viejo
como vil, sembrar la duda con el rumor que se genera a partir de una denuncia
solapada, cobarde, rastrera, pretendiendo afectar la imagen de alguien con
fines espurios, puramente “electoraleros”, de
volcar la decisión de algún distraído que se deje llevar por
"trascendidos", sin averiguar su procedencia, veracidad, soporte
jurídico, ni basamento legal.
Así se han ido sucediendo los ataques
traicioneros, arteros, faltos de ética y cobardes contra las principales
figuras del Partido Nacional, con un denominador común ...el origen
ideológico de los medios de comunicación que asumen esta embestida, intentando menoscabar
la fuerza política que les amenaza, cada día con mayor ímpetu.
Deberían enterarse los responsables de tal
estrategia, que no es trepando a un podio de excrementos que se
puede estar más alto que sus contendores, pues se corre el riesgo de
"enterrarse",sino que es con sólidos argumentos en la
confrontación de las ideas, con los que se convence a la gente de marchar
detrás de una corriente ideológica .
Lo del comienzo...Ladran...señal que el Partido
Nacional está cabalgando...y el destino final de esta marcha incontenible es la
victoria.
Nadia Menéndez