Sospechosas demoras
Ha trascendido en estas horas el descontento e inquietud
que provocan en los productores de trigo, las sensibles “demoras” constatadas
para conseguir los certificados fito-sanitarios que otorga el Ministerio
correspondiente, para poder enviar sus productos al exterior, y sacar provecho
de la coyuntura de precios actual, en una tan flagrante como inapropiada
intervención sobre el mercado.
Indudablemente, desde el gobierno, se adoptan medidas “en
voz baja” para poder incidir, sin involucrarse demasiado, y asegurar que el
desabastecimiento y ulterior suba de precios no vayan a conspirar contra sus
cifras e índices económicos.
Esto es, que en virtud de lo auspicioso que se presenta
el mercado internacional en cuanto a niveles de precios, no ocurra una “gran”
exportación de trigo que favorezca a los productores, pero corriendo el riesgo
de quedar desabastecidos en el mercado interno, lo que provocaría tener que
salir a importar el mismo producto que
exportamos, con las consabidas consecuencias de efectos espirales que la
escasez de un producto básico imprime a la economía doméstica, repercutiendo
indefectiblemente en precios, índices, y niveles de inflación, a los cuales el
gobierno quiere mantener bien maquillados, ¡a toda costa!.
Lo que es inadmisible es la falta de claridad y transparencia
en las políticas adoptadas, justamente en quienes se autoproclamaron como Legión
de los Justos, Honrados y Honestos, auto-adjudicándose tales
virtudes en exclusividad.
Porque es atractivo salir a los medios a ufanarse de las
divisas que el país consigue con sus exportaciones, pero cuando se presenta un
problema como el descrito, en vez de proceder con honestidad, y en todo caso
salir en nombre del Estado a comprar el stock necesario para no tener sobresaltos
a futuro, se opta por poner trabas no declaradas a las exportaciones, enviando
un pésimo mensaje a los productores y poniendo en tela de juicio procedimientos
que deberían ser totalmente transparentes, en tanto se sale a justificar tamaño
enchastre, con eventuales confecciones de Registros
de Productores y otras medidas que poco tienen que ver con el meollo del tema.
En pocos días el mismo Ministro de…”así como te digo una cosa, te digo la otra”, el comedor de sapos y culebras, el que apareciera elegantemente ataviado en una reunión en
Nueva Zelanda; concurrirá a Maldonado, donde mantendrá una reunión con los
movimientos cooperativos de productores de trigo. Sería bueno que para la
emergencia llevara soluciones al problema planteado, aunque para la
ocasión luzca como siempre, y filosofe detrás de un
micrófono, sobre la importancia de la cría de la mosca tsé-tsé, las que seguramente ejerzan sus poderes con su
auditorio.
Nadia Menéndez