CAMBIE SU DESTINO
El mes pasado viajé a Irlanda en visita oficial con el
Presidente de
En Dublín, nos entrevistamos
con
Irlanda es una joven república
con cerca de cuatro millones de habitantes, la que hasta hace poco basaba su economía
en la producción de bienes del sector primario.
Ingresó a
Hoy
es la segunda economía más rica de Europa, en términos del producto e
ingreso per capita.
Qué paso?
Qué hicieron?
Lo más impactante, es que
cuando se le formulan estas preguntas a un irlandés, sea este Ministro de Eestado, chofer de taxi o simple parroquiano de un bar, las respuestas son casi idénticas.
Todos hablan del Social Partnership, es decir del
acuerdo que celebraron y reeditan periódicamente, empresarios, trabajadores y
el gobierno, para asegurar un horizonte predecible que aliente a la inversión
privada.
Apostaron a la capacitación
de su gente fortaleciendo el sistema educativo.
Bajaron los impuestos, para
hacer atractiva a la plaza, con una tasa de impuesto corporativo (a la renta de
las empresas) lineal del 9 (nueve) por
ciento sobre utilidades.
El capital no se hizo
esperar. La generación de puestos de
trabajo tampoco.
Hoy la próspera Irlanda nos
debe inspirar para no conformarnos con ser un pequeño país que con el discurso del
subdesarrollo se conforma con lo que es.
Los tigres celtas tomaron las
medidas que sirvieron para cambiarles la vida, inspirados en la urgencia de
actuar sobre un fenómeno emigratorio que los desangraba y que tiene mucho de común
con lo que hoy nos pasa.
Hoy a Irlanda llegan jóvenes
profesionales y técnicos de muchas partes del mundo, y del Uruguay también,
para desarrollarse y realizarse como individuos.
Antes se iban a vivir a los Estados
Unidos.
Será posible despertar esa
suerte de instinto de supervivencia del colectivo en nuestro País?
¿Cuanto tiempo nos va a tomar
el asumir, que por encima de las absurdas discusiones internas, hay un mundo
aquí al lado, bien cerca, que reclama seguridad, eficiencia y seriedad para definir donde desarrollar sus inversiones?
En solo quince años Irlanda
cambie su destino.
¿Que
estamos esperando para hacer lo mismo con el nuestro?
Alvaro
Alonso