ANTE TODO, EL URUGUAY DE TODOS
Cuando un estado atraviesa tiempos de autentica crisis, son múltiples y diversos los sectores que necesariamente deben asumir la responsabilidad de encontrar los caminos que tiendan a restablecer la normalidad.
Pero
no nos cansaremos de insistir en que es al Estado al que le corresponde la
tarea del gran emprendimiento. No puede, en forma alguna, admitir que sus
propios organismos dejen de cumplir con sus misiones específicas, debe contar
con una estrategia de comunicación clara así como mantener un diálogo diáfano y
claro con todos los sectores que integran la sociedad.
Porque
si algo viene, necesariamente vinculado a todo proceso de crisis, y máxime
cuando la misma no es profundidad que estamos viviendo, es la
descontinentación, la pérdida de valores sobre los que se ha sustentado la
sociedad uruguaya y el adevenimiento de una especie de “macaneo” generalizado sobre temas que pueden tener
que ver o no, con las causas y consecuencias del proceso que atravesamos.
Y
si en el Estado debe asumir, con mas vigor que nunca sus roles y exigir
eficiencia y velocidad en la toma de decisiones, debe tenerse claro que ningún
partido político puede “exonerarse” de sus deberes como tal y mirar el
deterioro desde la vereda de enfrente.
En
el caso concreto de nuestro partido, el partido de la nación, en la unión o sin
ella, jamás eludió sus responsabilidades desde que la patria es tal. Y hoy,
aunque muchos intenten no verlo, desacreditarlo, insistir en sus
características diferenciadas internas, la opinión pública, el ciudadano
alejado del acontecer político pero inmerso en sus propios dramas, percibe cada
vez con mayor claridad, que emerge un Partido Nacional, que reacomoda sus
filas, que cambia, que interpreta y que siente el deber de su tarea, desde el
alma misma de nuestra gente, es decir de todos los uruguayos.
Y
por eso lo del título, ante todo el Uruguay de todos.
Prof.
Julio Gabriel Elias.