MENU DE OPCIONES

 

 

Nuestro País esta viviendo en el desempeño de sus exportaciones y la evolución de los indicadores macroeconómicos una etapa de franca recuperación desde que tocamos fondo en el año 2002.

 

Esta bonanza que se traduce en más exportaciones, mayor flujo de divisas y por consiguiente mejor nivel de ingresos y consumo, obedece exclusivamente a la feliz circunstancia  que se presenta para nuestras producción de bienes y servicios  en los mercados internacionales.

 

El error está en pensar que este es un ciclo interminable.

 

En creer que por si solas las cosas, o los mercados, van a actuar en forma perpetua para mantener su actual signo positivo.

 

Cuanto más dure mejor, sin la mezquindad de la bajeza de esperar que al gobierno le vaya mal, persiguiendo réditos electorales.

 

En eso no estamos ni hoy ni nunca.

 

Lo que si creemos necesario reclamar es que se corrijan los errores que se cometen, y se tenga una visión en perspectiva que permita adoptar decisiones en el plano estructural como para asegurar varios de los escalones ascendidos.

 

Lamentablemente las señales del gobierno nos indican que vamos en sentido contrario.

 

El populismo instalado en el seno de la administración y su manifiesta torpeza para manejar las relaciones internacionales nos muestran que se está desperdiciando la oportunidad.

 

Los modelos que han resultado exitosos a lo largo y ancho del mundo, se han sustentado en la vocación por el cambio de las estructuras internas y las estrategias de relacionamiento comercial con el resto del mundo.

 

Nueva Zelanda, Irlanda y Chile, propiciaron una suerte de refundación de sus sistemas político económicos y alcanzaron el éxito en base a programas ambiciosos, audaces y pragmáticos.

 

En todos estos casos se procuró asumir compromisos entre los actores sociales armando escenarios propiciadores de la inversión.

 

Los mensajes del Frente Amplio son otros.

 

La confrontación empresario-trabajadores. La famosa lucha de clases, el esquema de revanchismo histórico y todo lo que abone a separar en vez de unir, van a contrapelo de lo que a esta altura aparece como imprescindible.

 

El definir, entre todos, a la selección de nuestro menú de opciones para desarrollar una sociedad libre, justa y próspera.

 

Alvaro Alonso