Liberar a los presos de inconciencia

 

 

 

“Cuando se pierde, nunca hay que echarle la culpa al triunfador, sino analizar cuales fueron los errores o las carencias que de nuestra parte hubo para no haber sabido triunfar”.

 

 

Wilson Ferreira Aldunate a la V Asamblea de la Secretaría de Asuntos Sociales de Partido Nacional.27/5/986.

 

 

Defino una dictadura de inconsciencia, como aquella que se le impone a la población por vía de la maximización de los medios de comunicación saturando los planos de la conciencia humana.

 

Esta razón otorga el nombre a este tipo de dictaduras, a lo que se agrega la inconsciencia de quienes las ejercen penetrando el inconsciente del ser “al vale todo” y con aquella conocida expresión de “una mentira repetida varias veces se transforma en verdad”.

 

Quien haya leído “Las Técnicas Ocultas de Propaganda” de Vance Packard –Técnico estadounidense de Comunicación – y los principios de propaganda de Göebels- Ministro de Propaganda del Partido Nazi y Gobierno de Adolf Hitler- podrá comprobar el resultado de su aplicación por el actual gobierno, desde el momento, en que surgió como Partido político de dogmática oposición hasta ahora.

 

Hoy, dominada la conciencia nacional, la trampa que se le ha colocado a la población, es inducirla a creer que existen importantes logros  nacidos en su mente y ejecutados con sus propias manos.

 

Los últimos anuncios en prensa de que “recibiste tal o cual Presidente, recuperaste varias Plazas Públicas, instalaste contenedores de basura, aplicaste el Plan Nacional de Emergencia Social a determinadas Familias, sos solidario al aceptar el IRPF,….” así lo demuestran.

 

Falta considerar los regalos que el gobierno realizará (aumentos de sueldos y empleos públicos, etc.) como recompensa, en lo que resta de este año y el próximo electoral para influir en la decisión del voto ciudadano.

 

Puedo imaginarme el efecto tremendo de estas técnicas de la comunicación sobre mentes sensibles a las que, en gran confusión, se les inculca “la justicia” de atentar contra el Estado de Derecho, el cuál sí fue verdaderamente construido por la sangre de mártires compatriotas cuando no existía.

 

 

 

¿Qué relación guarda la militancia política con esta situación?

 

1.-Ciclo de Militancia.

 

 

Supongo el mismo compuesto por las siguientes fases:

a.-Preparar a los integrantes del Partido para la tarea y lugar a que se destinará cada capacidad y esfuerzo para  b.-militar efectivamente con el fin de transformar votantes en militantes, accionar con la habilidad adquirida o desarrollada en el lugar donde mejor rendimiento se aporte a un Partido en funcionamiento pleno  y determinar los candidatos que ejecutarán las propuestas, para  c.-ganar nuevos votantes, futuros militantes, opiniones favorables a la conducta partidaria y el apoyo y la fiel difusión de prensa para   d.-evaluar los resultados obtenidos  en todo el proceso tanto de gestión como los electorales para  e. realimentar corrigiendo aquellos errores cometidos en las fases pertinentes recomenzando el ciclo continuo.

 

La sencilla enunciación de este proceso requiere un profundo análisis en cada fase, lo cual permite concluir su complicación debido a los diferentes conceptos que nos hemos formado del significado de la militancia.

 

A su vez, es dificultoso para los candidatos y especialmente los presidenciables, definir el momento cuando transitarán de la fase “a” a la “b”, animando a sus simpatizantes, asegurando alianzas y presentando sus propuestas, luego de cumplido el paso previo de impregnar en los ciudadanos ideas, gestos y actitudes a fin de cosechar sus adhesiones en la fase “c”.

 

 

2.-Aquí observo que se está luchando contra un adversario generador de ideas, gestos y actitudes irracionales en los ciudadanos presos de inconsciencia, lo que no solamente provoca consecuencias electorales sino peores: culturales.

 

Estamos frente a un problema que supera el límite de afectación partidaria transformándose en nacional.

 

El escenario político muestra un gobierno de coalición frenteamplista que ha abusado de su absoluta mayoría parlamentaria para imponer esta dictadura de inconsciencia y no cumplir con expectativas de cambio esperadas por la población. Ha arremetido contra los Poderes de Gobierno, el orden jurídico, instituciones y ciudadanos obrando al margen de la ley. La coalición de gobierno tampoco respeta ni convoca a su Tribunal de Disciplina, ante hechos de corrupción protagonizados por sus integrantes en el ejercicio del Gobierno ya sea como funcionarios o jerarcas responsables.

 

Todo ello, ejecutado y ocultado por una prensa monopolizada (La TV Nacional  es oficial).

 

¿Qué explicación esperamos por la cuál el Frente Amplio no ha descendido abruptamente en la intención de voto, considerando estos gruesos errores y arbitrariedades cometidos en su gobierno?

 

3.-Entonces, me preocupa:

 

¿Cómo introduciremos en nuestra convocatoria nacional a los ciudadanos decididos e indecisos que, presos de inconsciencia han adquirido un reflejo condicionado que no atiende ni diferencia actitudes nacionales de las otras?

 

¿Qué tareas se desarrollarán para liberarlos, de forma que puedan recibir, aprobar nuestras propuestas y luego votarnos o aliarse con nosotros?

 

El preso de conciencia sabe que lo está y su reacción es repelida por la fuerza, pero el de inconsciencia desconoce su realidad y debe ser desprogramado. Hay una rama de la psicología, la social, que estudia estos comportamientos humanos.

 

Un dirigente político, me explicó que los militantes de “a pie abriríamos la puerta para que los candidatos entren.”

 

“Los de a pie” necesitamos de que los candidatos y dirigentes- allí donde estén- produzcan movimientos sísmicos para aflojar puertas y así podremos abrirlas.

“Si no desmalezamos o limpiamos el terreno antes de ingresar al mismo a colocar los cimientos para edificar la vivienda”, como reza el ejemplo arquitectónico, de nada servirán las excusas posteriores al acto electoral.

 

Hay un orden lógico en la militancia y no debería ocurrir que gane quien posea organizadamente prensa y fuerza sobre la razón.

 

Estamos a tiempo, con la ventaja de que a nuestros presidenciables les asiste experiencia y una Historia Nacional que anima al Partido defensor de las libertades públicas, el orden y la legalidad.

 

Fernando P. López