Semana de clásico

 

 

Clubes fuertes y económicamente saneados como Danubio y Defensor Sporting, con divisionales inferiores modelo para nuestro medio. River Plate y su tiqui tiqui de Juan Ramón junto a un Liverpool que pelea la punta de un apasionante campeonato uruguayo. Nacional con un Parque Central renovado, con una campaña de socios que les ha dado resultado llegando a los 20.000 socios y Peñarol que pese a sus peleas internas de dirección, se encuentra en la punta.

 

Todo esto lleva a que en las últimas semanas veamos cosas que hace tiempo no vemos.

 

Me estoy refiriendo a la vuelta del público a las canchas de fútbol para alentar a sus cuadros.

 

Desde la década de los 80 que un “grande” jugando con un “chico” por un partido de fecha, no llenaban el Estadio Centenario y esto pasó en el partido Nacional – River Plate. En el partido Peñarol – Defensor Sporting había gente hasta en el tren fantasma y en los baños de la facultad de ingeniería para poder ver el espectáculo. Ni que hablar con los partidos en Belvedere cuando Liverpool llevó a su estadio a los dos “grandes” y cosechó 4 de los 6 puntos en juego.

 

Estamos en la definición de un campeonato con tres punteros y este domingo se juegan todo dos de ellos, creo que el país entero está pendiente de lo que sucederá.

 

Hemos recuperado mucho terreno perdido, la pasión volvió y para quienes sentimos este deporte como parte de nuestra vida nos regocija estar viviendo esto.

 

Esto se lo debemos los dirigentes que han visto sus cuadros y su selección como un negocio colectivo, donde su felicidad la encuentran en los gritos de gol de su hinchada. Pero también sabemos que hay de los otros y vemos con preocupación ciertas cosas que suceden y nos genera el temor que por culpa de esos pocos se tire a la basura, el trabajo de mucha gente trabajadora.

 

En especial hay  tres cosas que nos llaman la atención en demasía, la primera es el presunto soborno de parte de la Asociación Uruguaya de Fútbol hacia el árbitro argentino Sergio Pezzota y la lenta y tardía reacción de las autoridades.

 

La segunda es la reventa de entradas para el partido clásico y la tercera es el pago de mensualidades de parte de algunos dirigentes a  los “barras bravas”.

 

Hay ciertas cosas que son más fáciles de solucionar que otras. En temas como el presunto soborno o el pago de mensualidades, somos nosotros (hinchas y socios) quienes tenemos la responsabilidad de acordarnos de estas cosas en el momento de votar a nuestros dirigentes y no darles la posibilidad de seguir en sus cargos.

 

En la reventa de entradas como está pasando en estos momentos en el Estadio Centenario y seguramente pasará el domingo de tarde, se ha legislado al respecto. Las autoridades ya tienen herramientas para trabajar en el tema pero parece que lo que falta es voluntad para hacerlo. En el día de ayer (jueves) los funcionarios policiales a cargo del control eran dos y en el día de hoy llegaron dos horas más tarde de la apertura de las ventanillas y recordemos que tenemos una seccional policial en el mismo estadio.

 

Estas cosas no ayudan, por el contrario nos hacen recuerdo de los partidos de fútbol a estadio vacío y los patéticos campeonatos uruguayos.

 

Sigamos trabajando en el tema y no dejemos que estas cosas sigan pasando, a las autoridades que tomen su trabajo en serio o de lo contrario dejen sus cargos a quienes quieran hacer mejor las cosas.

 

Agustín Cobas