Qué buen docente es nuestro Intendente
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Montevideo se caracteriza por
ser una ciudad que fuera de la Ciudad Vieja, podemos decir que poco o nada ha
tenido de alguna planificación urbanística, salvo algunas barriadas muy
puntuales u obras como Av. del Libertador y no mucho más.
Creo que más que menos todos
conocemos el complejo empresarial Zonamérica, una pequeña ciudad pero mucho
mayor a varios pueblos de nuestro Uruguay, sin dudas más grande que Paso
Calpino, el centro de San Javier y peleando dimensiones casi con Rodó. Es sin
dudas una ciudad modelo en su infraestructura, de impecable aspecto y cuidado.
Pero claro, es un chupete en
medio de una geografía poco urbanizada, en otras palabras, Zonamérica rompe los
esquemas, la uniformidad medioambiental y la urbanidad que según nos informa la
IMM en cada oportunidad, tiene entre sus conceptos y planificaciones (?). Así
también estos argumentos son los que el otrora Intendente de Montevideo, Mariano
Arana, y el hoy Intendente Erlich, utilizaron para oponerse al proyecto
Jacksonville .
Planteaba el tema comenzando
por Zonamérica por que si nos quejamos de Jacksonville, un proyecto de barrio
privado, que dejamos para el complejo de Zonamérica. ¿No será que el problema
no es la planificación urbanística de la IMM y si de que se arraiguen allí más
“cajetillas” de los de Mujica?.
Hemos soportado tantos años
donde la izquierda nos ha inculcado que tener plata es pecaminoso, que incluso
Dios por momentos parece que es solo de los pobres y que hasta los Derechos
Humanos son aplicados discriminatoriamente a “compañeros”, presos o víctimas
(de un solo lado de la vereda), ...que todo eso se deja trasudar en cosas tan
alejadas de estos conceptos como Jacksonville.
La IMM habla de planificación
urbanística cuando Montevideo es un caos desde que tomó las riendas la
Intendencia. El tránsito es una masa vehicular que se moviliza por instinto y
descifrando los horrores de ordenamiento del tránsito, cuando no de estacionamiento,
permisibilidad en zonas donde nunca aparecen inspectores y el parar en doble
fila es lo común, Rivera por ejemplo de Bvrd. a 18, las calles flechadas en
torno al Montevideo Shopping, las flechas en Carrasco, el mantenimiento de Av.
Italia, las obras al costado del Puente de las Américas, etc.
Pero acá viene lo mejor,
sumando contradicciones al actuar de la izquierda encaramada en sus poderes
nacionales o departamentales, Jacksonville parece que se aprobará, Sí!, después
de todo lo dicho, ...una vez más el si pero no, el me opongo pero lo apruebo,
sigue siendo moneda corriente de quienes, como decía Landiscina en uno de sus
cuentos de boliche: -“Y acá estoy, y como no sé que hacer toco...”, -“...¿y por qué no aprende a tejer?”
Así es nuestro Intendente,
bueno, así han sido todos los intendentes de izquierda. Aun estamos esperando
la triplicación de la iluminación de Montevideo que nos prometió Vázquez y la
rebaja de un 40% del boleto, también esperamos los cisnes en el Miguelete y
ahora esperamos que las obras prometidas por Erlich se cumplan.
En relación a la población de
Montevideo, la IMM es una de las que más funcionarios tiene en el mundo, y por
supuesto una de las que destina más presupuesto a salarios. Sólo $2 a $3 de lo
recaudado, de cada $10, va para inversiones y ni hablar del déficit que tanto
se preocuparon de ocultar y que hoy está carcomiendo la ejecutividad y
eficiencia de la municipalidad.
A nivel nacional, el Dr.
Vázquez, Presidente de la República en sus ratos libres, no salva la petiza ni
mucho menos, para muestra basta un botón, la delegación argentina en La Haya
intentó presentar como prueba documental una recopilación en DVD de los
discursos de Vázquez desde la campaña en relación a las plantas de celulosa.
Más allá de que no fue aceptado por no guardar relación al reclamo puntual, las
grabaciones no mentían y dejan en claro que el Dr. Vázquez es buen ...doctor.
Luz?, nooo!, no me pregunte
sobre la luz, sino le voy a tener que decir que del aumento no se salva por más
que diluvie. O que las luces del Palacio Legislativo (que ahora apagaron) no
consumían tanto como las los reflectores en los estudios de TV Ciudad y que ese
gasto lo pagamos todos mientras la ciudad se cae a pedazos.
“Yo nos los voté”, versan las
calcomanías en los autos, yo agregaría: “pero los sufro igual”.