Como se gasta

 

 

Entre los cambios previstos de este Gobierno Progresista, los uruguayos nos vamos a ver sometidos a un ajuste fiscal disfrazado, detrás de una mal llamada “Reforma Tributaria”; la diferencia con anteriores administraciones es que estas tuvieron la honestidad de asumir el costo político y no decir gre gre por Gregorio.

 

Yo no conozco la persona que haga una reforma tributaria para recaudar menos, sinceramente no la conozco y que hagan todas las cuentas que quieran, por que lo de justicia tributaria más que cuentas parecen cuentos.

 

El último presupuesto aprobado aumenta en U$S 500 millones el gasto del Estado y de algún bolsillo tendrá que salir, seguro será del suyo y del mío, por que otros no hay.

Hasta ahora no se han visto ninguno de los “cambios” prometidos en la reforma del estado, tendientes a reducir el gasto y aumentar la eficiencia, para alivianar la pesada carga que hoy soportan las espaldas de los ciudadanos.

 

En realidad se aumenta el gasto, se aumenta la deuda externa en más de un 10%, se aumenta el número de funcionarios públicos, se aumenta el número de cargos de confianza y ahora se piensa aumentar los impuestos.

 

En los últimos 15 meses la DGI mejoró su recaudación en U$S 1.000 millones comparado con los otros 15 meses anteriores, si leyó bien: mil millones de dólares. Un punto de IVA significan U$S 50 millones, hasta ahora no he visto la reducción de un solo punto de IVA y eso que decían cuando eran oposición que era un impuesto regresivo y que atentaba contra el país productivo.

 

El único punto de IVA que amenazan con bajar en la pseudo reforma tributaria, lo van a compensar unificando todos aquellos productos, que por ser de consumo popular hasta hoy tenían un gravamen menor, pero además le ponen IVA al agua, al pan, a la leche, a los alquileres y al boleto, seguramente todos estos bienes o servicios suntuarios. Además tienen la desfachatez de decir que los pobres van a pagar menos. 

 

Pero el tema no es un impuesto menos o un impuesto más, quien paga más o quien paga menos, el tema que debería ser fundamental es como se gasta toda esa montaña de dinero que entra a las arcas del Estado.

 

En la actualidad la escuela pública está tan alicaída que los padres pagan un colegio privado con el mayor de los esfuerzos. La seguridad está tan deteriorada que los uruguayos gastan en empresas de seguridad, alarmas y rejas. Quienes con sacrificio pagan una mutualista, van a tener otro impuesto para pagar el nuevo “Sistema Nacional de Salud”. Si fuera economista o contador, diría que esto es doble imposición, pero como no lo soy digo que esto es vergonzoso.

 

Creo que si los uruguayos tuviéramos un estado eficiente, que funcionase bien, que diera servicios correctos, en definitiva que vieran que sus impuestos rinden, pagarían gustosos estos y todos los impuestos que viniesen, pero la realidad es muy otra, se paga se paga y solo se recibe burocracia e ineficiencia.

 

Señores gobernantes, la reforma que hay que hacer no es como sacarle más dinero al ciudadano para malgastarlo, la reforma que hay que hacer es cómo se gasta el dinero que en forma excesiva ya se le saca a los contribuyentes y hasta ahora las señales del tan mentado cambio progresista van en contrario.

 

Agustín Cobas