Presente mi general

 

Masoller es dentro de la geografía de nuestro país un lugar bastante inhóspito y sin mayores atractivos, sin embargo el destino quiso que fuera justamente allí donde se llevara a cabo la ultima batalla de la guerra de 1904 y cayera el general Aparicio Saravia poniendo fin al levantamiento armado y a las guerras civiles en el Uruguay.

 

Para todos los blancos este es un lugar muy especial porque no  festejamos la muerte de uno de nuestros grandes hombres sino que celebramos su paso a la inmortalidad.

 

Al conmemorarse los cien años de este hecho nos hemos dado cita todos los nacionalistas allí casi como si se tratara de una peregrinación religiosa obviamente salvando las distancias.

 

Esta clase de acontecimientos hace que nuestra colectividad sea diferente al resto y que nosotros los militantes sintamos la actividad política de una manera muy pasional acunando la frase “soy blanco con el corazón y la razón”.

 

Sinceramente lo vivido el último miércoles ha sido una fiesta  por donde se lo mire, con mucha gente celebrando a pesar del calor y los inconvenientes  producto de que la concurrencia superó hasta  las expectativas del más optimista de los organizadores.

 

Luego de haber participado de algo tan inolvidable lo que llamo poderosamente la atención fue  la poca difusión que este evento tuvo en la capital siendo contados los minutos que la televisión sobretodo le dio a los actos realizados en la localidad riverense.

 

Por el contrario hasta se ha tratado de bastardear el festejo aduciendo que solo es una movida electoral y no un homenaje cosa que esta totalmente errada.

 

Obviamente este tipo de afirmaciones que no se comparecen con la realidad no nos deben asombrar y debemos tomarlas como  de quien viene, comprendamos que el resultado del acto en Masoller ha puesto nervioso a más de uno que intentara por todos los medios minimizar lo que sucedió.

 

“Ladran Sancho” dijo el quijote, seguramente si no hubiera sido buena la convocatoria los medios que hoy prácticamente nos ignoran actuarían de una manera diametralmente opuesta, fiel demostración de nuestro constante y sostenido crecimiento parafraseando a Haedo “El tordillo viene en camino”.

 

La rica historia del partido nacional hace posible este tipo de festejos recordando a nuestros héroes quienes pelearon en su tierra por sus ideales poniendo la vida en juego en cada combate sin más intereses que los de la patria misma, por ello rendimos homenaje a Aparicio y desde el fondo de nuestro corazón dijimos presente mi general.

 

Carlos D Aguirre