A
solo cincuenta días de las elecciones nacionales, las cosas parecen estar muy
claras.
Las
opciones a las que la ciudadanía se enfrenta ofrecen solo dos posibles
resultados: o gana el Partido Nacional y el Presidente de la República a partir
del primero de marzo será el Dr. Jorge Larrañaga, o de lo contrario gana el
Frente Amplio y el Presidente será Tabaré Vazquez.Este no es un comentario
novedoso, que no ofrece demasiado margen para la discusión.
Es
natural que a partir de este escenario con esta simplificación de las
alternativas, que de quienes hoy se manifiestan como indecisos, una mayor parte
se incorpore a los votantes de una u otra opción descartando aquellas poco
probables.
Según
los estudios estadísticos de las empresas encuestadoras, el perfil de quienes
dicen no estar decididos, tiene a muchos ex votantes del partido Colorado como
principal grupo objetivo.
Aunque
no compartimos la definición de las “familias ideológicas “
del Dr. Julio Sanguinetti, entendemos que existe una similitud y un
paralelismo entre los autodefinidos blancos y colorados en los temas esenciales
de la vida del Uruguay moderno, que en el debut del sistema de segunda vuelta
en noviembre de 1999,quedó expresamente manifiesto.
Quizás,
las semejanzas se den con más fuerza entre los votantes que lo que se da en los
cuadros directrices de nuestros partidos, en donde las diferencias juegan entre
otras cosas por factores personales, en
sus liderazgos y muchas veces refiere más a lo instrumental que a lo esencial.
Frente
a este panorama, la convocatoria a votar al Partido Nacional a aquellos que no
han resuelto aun su opción, la formulamos desde la necesidad de fortalecer a la
única opción que se presenta con posibilidades de éxito: Votar a Larrañaga en
octubre para poder incidir en un resultado que se presenta muy ajustado en una
contienda que podría resolverse por muy pocos sufragios. En esta materia los
uruguayos tenemos varios antecedentes en nuestro pasado reciente.
Los
ciudadanos no politizados deben ante la emergencia, asumir un rol activo de
suministro de información, favoreciendo la toma de conciencia de los indecisos
sobre la gravedad del asunto.
A
eso lo invitamos. En cada uno de ustedes está la resolución en un sentido u
otro de un asunto de principal importancia como lo es el de elegir Gobierno.
La
mesa está servida, y Ud. Decide.
Álvaro Alonso