Y se viene otra ...

 

El paro es  hoy un hecho, realidad que implica  la pérdida de este período de exámenes, tramitaciones de títulos y todo tipo de actividad relacionada con la universidad.

 

Las exigencias de la hora obligan a todo aquél estudiante que a través de su formación aspire a un desarrollo profesional, a que asuma su derecho cómo propio y participe desde adentro de todos los procesos tan acostumbrados de gestación de esta medida, plagada de reivindicaciones políticas partidarias.

 

Es hora de que logren un equilibrio entre el defasaje que se produce entre los estudiantes que acceden a una Universidad Privada, recibiéndose en los años que  corresponden y la resignación de la mayoría de nuestros jóvenes, que ven cómo se posterga año tras año su inserción laboral.

 

El compromiso con la juventud, la rebeldía frente al momento  y la obligación cómo estudiantes  de la Casa Mayor de Estudios, exigen decirle a los señores que hoy gobiernan ,que este paro desatado a pocos días de culminar el año en curso, no es mas que una consecuencia de sus promesas electorales INCUMPLIDAS.

 

Este fue un año atípico, no hay en el recuerdo próximo un año en que no lucieran en la puerta de esta casa de estudio carteles con mensajes cómo “presupuesto digno para la universidad “.

 

Atípico fue justamente, porque en el año que se va ningún tipo de manifestación se desató, porque quienes hoy ostentan el poder son aquellos que durante mucho tiempo dijeron “ ¡vótennos! la educación merece un mejor presupuesto “. Pienso que esto ha  llevado  a pensar a las personas que hoy están usando la huelga o el paro como medida de presión a decir ¿ para qué los voté? Por lo que hoy ellos como tantos uruguayos se arrepienten de la elección que optaron el día que entraron al cuarto oscuro a hacer uso del DIVINO derecho de voto.

 

Deberían saber estos funcionarios, docentes que se adhieren y a los muchachos de FEUU que no todo lo que reluce es oro, que  las promesas de estos muchachos gobernantes por lo visto se las llevó el viento.

 

Es lamentable para esos jóvenes tantos años de lucha, de dejar de estudiar  para un partido que simplemente los usó como caballitos de batalla, perjudicando a todos los estudiantes que son afectados por estas medidas, que amparadas por la constitución lamentablemente no se utilizaron como se debían sino como armas políticas del actual gobierno y sus militantes.

 

Fue este gobierno de izquierda el que le quitó la relevancia que tiene esta forma de lucha, ahora lo único que tienen para festejar son las fiestas navideñas, porque no será posible cumplir con el deseo del actual Presidente de festejar nada más.

 

Nadia Menéndez