La nueva mancha del tigre
Es por todos conocido la importancia que tienen para
un nuevo gobierno, los primeros meses de su gestión, donde se aprovecha el
viento a favor con el que se cuenta para proponer los grandes temas que van a
marcar el rumbo de la flamante
administración durante los cinco años de su mandato.
Esta es digamos la regla pues entre otras cosas la
opinión pública brinda una carta de crédito a los noveles gobernantes.
En nuestro país, se esta dando la excepción a esta
regla ya que la ciudadanía toda, en vez de recibir de parte del poder ejecutivo
y de los parlamentarios oficialistas lineamientos concretos de cómo piensan
sacar el país adelante asistimos todos los días a un concierto de
contradicciones entre los distintos
sectores del frenteamplio que para intranquilidad de todos no son de
matices sino que demuestran concepciones filosóficas totalmente antagónicas
quedando al descubierto que uno se puede abrazar a las culebras con tal de
lograr el poder pero para gobernar se necesita mucho más que demagogia y
populismo y esto esta quedando cada vez más claro.
El debate existente entre el Ministro de Economía y
los distintos grupos dentro del partido de gobierno sobre el tratado comercial
bilateral con EEUU es una clara demostración de todo lo antedicho.
No puede un país en serio, con un gobierno en
serio darse el lujo de darle la espalda
a la posibilidad de negociar en forma preferente con alguien, y mucho menos con
quien nos compra 8 de cada 10 kilos de carne que exportamos por
ejemplo como es el caso de
Norteamérica.
No se conocen
a ciencia cierta los motivos por los cuales la mayoría del frente amplio
se opone a la firma del tratado, algo que ya no extraña a nadie.
Se argumentan entre otras cosas que se atentaría
contra la soberanía y el MERCOSUR,
ahora bien a mi me gustaría saber si no se esta atentando contra las
posibilidades de trabajo de nuestra gente cuando los socios mayoritarios del
inestable mercado común del sur le cierran las fronteras al arroz o trancan
arbitrariamente las exportaciones de bicicletas.
Hechos como este demuestran que de mercado común solo
tenemos el nombre, por lo que la negativa al
tratado no es por motivos comerciales sino ideológicos sin medir las
consecuencias nefastas que la no firma de un acuerdo comercial de estas
características puede llegar a tener.
Tan grande es la diferencia interna en filas del
frente que están estudiando la posibilidad de obligar a los legisladores de
asamblea Uruguay a votar en contra del tratado que su líder o sea el Ministro
Astori, creo con buen criterio defiende.
Esto demuestra una vez más como actúa el frente
amplio ante la divergencia, con prácticas propias de un partido autoritario al
mejor estilo de Joseph Stalin, donde el mensaje es claro o acatas o te vas.
Siendo la oposición mayoritaria
tenemos el deber de hacer notar al partido de gobierno cuán errado es el camino
que están tomando con estas decisiones que nos alejan del mundo, por encima del costo político que debamos
pagar, pues hoy como siempre y más que
nunca “Lo que es bueno para el país es bueno para el partido nacional”