QUIEN ES RESPOSABLE DE LA RESPONSABILIDAD

 

Este juego de palabras trata de describir de una manera simplista lo complejo de la situación actual del Gobierno, donde desde el punto de vista de quienes somos los gobernados, ya no sabemos quién es responsable de la responsabilidad que se supone debe recaer en quienes toman las decisiones, en quienes nos representan legítimamente electos y de quienes se han vanagloriado de tal representatividad mayoritaria.

 

El cambio por el cambio mismo no significa mejora alguna de aquello a lo cual se imprime el cambio. Pero peor aun, cuando el cambio sigue una línea y estilo el cual ha sido bandera del hoy partido de gobierno para realizar escarnios públicos, quemas en la plaza de personas y personalidades, y ha sido utilizado como cliché repetitivo para campañas dirigidas al desprestigio o la denuncia acertada (es indistinto), todos nosotros nos preguntamos si el cambio es aquel de hacer temblar las raíces o simplemente asistimos a un cambio de hombres que ocupan posiciones plagadas de los mismos vicios de siempre y se siguen instrumentando clientelismos a diestra y siniestra.

 

Es notorio que esto último es la moneda corriente en el actual gobierno, resulta indignante escuchar a legisladores oficialista decir abiertamente que no importa lo que la oposición diga, critique o haga, siempre habrá 52 votos en las bancas.

 

Me ofende como ciudadano el sesgo político partidario de todas y cada una de las acciones de gobierno, me humilla la actitud de proselitismo y persecución a la que están sometidos muchos uruguayos, en la más descarada campaña encubierta de “juicio y castigo” por el simple pecado de no pensar igual que el oficialismo. Pero no deja de ser irónico que aunque uno quisiera agiornarse al pensamiento del gobierno en determinados temas y simplemente para asumir una posición de autodefensa a las persecuciones ideológicas, sería imposible saber como piensa el actual gobierno, es casi imposible saber a quien seguirle el paso, ¿a Mujica, Astori, Gargano, Sendic, Saravia (MPP), Nin Novoa o al Presidente?, este pequeño grupo de personas, en cuyas manos está en gran medida el destino de la Patria, ya que comandan los votos en las bancadas de sus agrupaciones, votos casi extraídos de la “Quermese de los Sábados” de Les Luthiers,….”el que piensa pierde!”, no se detiene ni un minuto a intentar actuar como fuerza de gobierno y hasta un Consejo de Ministros se transforma en acto político, de donde no sacamos nada más en limpio que un lindo evento propagandístico cuando debería ser una excelente oportunidad de mirar el Interior de cerca y cara a cara.

 

No podemos dejar de reconocerle al Gobierno buenas intenciones y una serie de propuestas, dichos y hasta hechos, pero allí termina la buena actuación. Un Plan de Emergencia, un “giro” en la medicina, un reinventar la rueda en la IMM con nuevas normas en el Digesto, normas que ya están vigentes desde tiempos inmemoriales, etc. Pero todo ello se ha transformado en clientelismo grosero, amiguismos, y escenarios que se dan de lleno con prácticas éticas aunque el gobierno se encarga de recordarnos que no son ilegales.

 

Decía el poeta: “hoy puedo escribir los versos más tristes”, es así que este gobierno ha colmado mis expectativas, pues pese a mi profundo deseo que las cosas tomaran otros carriles, no ha sido así. Las decepciones para quienes creyeron en al cambio no se han hecho esperar, desde el sindicato de trabajadores del TVeo hasta el sindicato de funcionarios municipales de Bella Unión que llegó a la capital pensando en ser recibidos con alfombra roja y terminaron siendo atendidos por una mandadero del Ministro de Economía.

 

No olvidemos al ciudadano, ese que sigue esperando tanta promesa facilista, al mejor estilo “K” o “Ch”, en un entorno populista. Cuando los números hablan por si solos, desde aquella denuncia de 800.000 uruguayos pobres que iban a ser atendidos por el Plan de Emergencia, hasta los 200.000 en los que se transformaron cuando asumieron y estos 12.000 que ahora reciben la asistencia. Asistencia que no es otra cosa, por el momento, que aisistencialismo, un concepto contrario al actuar de todos los gobiernos del mundo. El asistencialismo sin cobertura de oportunidades de trabajo o reinserción real a la vida económica del país, es solo una “madre” de piqueteros, desempleados más desconformes, carpas y movilizaciones.

 

En una actitud de asistencia al necesitado, muchos llegamos a un semáforo y seguimos recibiendo el pedido de la monedita y nos embarga el pensamiento de que esa persona debería, conforme a tanta promesa, ya estar en manos de algún albergue o cobrando su salario ciudadano y sobrellevando mejor su situación.

 

Esta asistencia tiene caras escondidas, por ejemplo lo que el Ministerio de Desarrollo Social ha instrumentado con su reciente incorporación del INAU bajo su órbita. En acción conjunta con el Plan de Emergencia ha dispuesto que hogares de menores reciban personas de la calle, confundiendo las competencias del INAU, pero más grave aun, sumiendo en un caos la situación de esos hogares. Aunque Ud. no lo crea, hogares de ingreso o las llamadas UMIs (Unidades Materno Infantil) fueron asignadas a esta tarea. ¿Se imagina un hogar de niñas adolescentes con bebés recibiendo cada noche personas ajenas, en su mayoría hombres adultos de la calle, estando a cargo de todo un hogar una sola funcionaria mujer para lidiar con esa situación?, nosotros tampoco.

 

Como esta, otras situaciones, fruto sin dudas de falta de análisis de las consecuencias de las decisiones, son cuenta corriente en el día a día. Todos tenemos el derecho de equivocarnos, pero lo que le sucede a este gobierno es que aplica las mismas acciones que por mucho criticó. Yo estoy dispuesto a aceptarle errores a mis gobernantes, pero por favor cometan siempre errores nuevos.

 

Jorge Afonso