En el medio de las distintas polémicas que nos horrorizaron en la semana, hubo
una imploración de parte de la Senadora Xavier de bajar la pelota al piso y
tratar de reencauzar un poco la normalidad del funcionamiento democrático.
Sin
dudas la experiencia de Mónica, sintetiza el reconocimiento a las macanas
provenientes del Ministerio de Salud Pública y a los más de quince flancos
abiertos con que el Gobierno de Izquierda transita a tan solo cien días de
instalado.
Es
que por primera vez y a fuerza del rigor de la opinión pública los frentistas
han descubierto que por más que hayan obtenido las mayorías en Octubre, o que
utilicen el poder monopólico en todas las reparticiones del Estado, existe en
el Uruguay una masa crítica que reacciona ante el mínimo intento de
avasallamiento que algunos pretenden imponer.
Lamentablemente
el ruego de la Senadora socialista ha caído en saco roto, y algunas practicas
parecen repetirse.
En
su paso por la Intendencia de Montevideo, la Dra. Muñoz no tuvo ningún complejo
en calificar de periodismo basura al semanario izquierdista que denunció al
secretario del Intendente.
Exacta
actitud también tuvo en la huelga de los municipales, en donde no escatimo su verborragia en querer llevarse
por delante a todo aquel individuo que pensara diferente a la verdad
oficialista y por lo visto ha querido imponer una idéntica metodología en
pretender justificar las barbaridades acontecidas en el Pereira Rossell.
Para
su desgracia se le terminó la inimputabilidad y su credibilidad frente a la
población.
Lo
mismo con el Tribunal de Cuentas; pareciera que está mal que se cuestione a un
jerarca procesado por la Suprema Corte de Justicia, porque pareciera que lo
único que prevalece y dignifica es la ideología o la cercanía de la gente
frente al poder de turno.
La
quintaesencia de este predicamento es la llevada adelante por algún Senador, siempre presto para
solucionar los aumentos salariales con la maquinita de imprimir billetes, hábil
para preocuparse por encontrarle trabajo a algún hijo en el exterior y conocido
en los juzgados por retractarse de sus acusaciones hechas a todo periodista que
ose publicar una critica en los medios de comunicación.
Si
el doble pago de los peajes fue la causa del problema del Contador Alvarez,
porque a nadie se le ocurre, ahora que pueden, reivindicarlo y volver al
sistema anterior?
Coincidimos
en bajar la pelota al piso, siempre defendimos la recreación de un clima de
armonía que permita la credibilidad suficiente para afirmar la inversión y a
partir de la misma la generación de empleos genuinos.
La
mejor forma de demostrar que desde el Gobierno se comparte este sentimiento es
que primeramente se valor en las ventajas del sistema democrático, este que
se refuerza con la opinión de las minorías,
este que permite que surja la verdad sin las interferencias de los poderosos y
este que pondera a la libertad de expresión como uno de los derechos humanos
mas sagrados.
Porque
la única diferencia entre vivir en democracia o en dictadura es justamente
poder desde la opinión distinta incidir
en la realidad, para ello existe, existió y existirá el Partido Nacional, que
hoy como ayer le hará honor a este sacramento frente a los intentos de querer
imponer una única verdad.