LOS PREMIOS FLORENCIO SÁNCHEZ
El
nuestro ha sido siempre un país reconocido mundialmente gracias a nuestra rica
cultura, que se traduce, entre otras cosas, en muchísimas expresiones
artísticas de un nivel realmente envidiable. Entre estas expresiones se destaca
la del teatro, que evidentemente, a algunos les atrae más que a otros pero que
es indudable que además de haber alcanzado un gran nivel tiene a favor lo
sacrificado que significa hacer teatro en nuestro país.
El
nivel de las obras, actores, etc. ha motivado, desde hace años ya, a la entrega
de los premios Florencio Sánchez, como forma de reconocimiento a quienes se
destacan en esta actividad.
Si
bien, repito, se sabe lo sacrificado que es hacer teatro en nuestro país, y lo
difícil que es organizar un encuentro de estas características; resulta
realmente indignante ser testigo de cómo esta ceremonia es utilizada para hacer
un concurso de discursos que apuntan a defenestrar al gobierno y a los
políticos en general.
Personalmente
no soy amante del teatro, pero sí creo que quien se dedica a determinada actividad
debe preocuparse por realizar bien su trabajo maximizar tiempo, esfuerzos y
recursos en busca de un mejor producto, servicio, etc. Entonces cuando la
familia del teatro organiza una entrega de premios para reconocer las
producciones y para hablar del teatro, no parece lo más acertado dedicar los
pacos minutos con que contaba cada premiado para agradecer, para atacar y
desmerecer cosas que nada tienen que ver con el tema que nos convoca.
La forma de lograr que determinadas cosas sean más fáciles o más factibles no es utilizar la energía, que se podría dedicar a esto, para desviar la atención a otro lado y utilizar las dificultades como excusa par politizar una actividad que debería ocuparse de transmitir otras cosas.