La Dirección Nacional de
Contralor de Semovientes dependiente del Ministerio de Agricultura y Pesca dio
a conocer esta semana los resultados de las declaraciones juradas de los productores
rurales respecto de las existencias al 30 de junio de 2003.
Hay
tres conclusiones obvias y primarias. Ellas son que Uruguay aumentó su stock de
ganado bovino en 415 mil cabezas (3.7
%) con respecto a igual fecha del año anterior, que disminuyó su stock de ganado ovino en 1 millón 150 mil
cabezas (10.5 %) y en tercer lugar que
el stock total medido en unidades ganaderas equivalentes aumentó un 0.3 %.
Más allá de la noticia de
la variación total del stock de ganado
en Uruguay el período comprendido entre el 1 de julio de 2002 y el 30 de junio
de 2003, nos interesa analizar las variaciones que se produjeron en cada
categoría, para así poder mirar las perspectivas futuras del sector.
Básicamente
hubo tres categorías que aumentaron
significativamente. Las Vacas de invernada aumentaron 13.8 %, los Novillos de 1
a 2 años son 15.8 % más y las Vaquillonas de 1 a 2 años crecieron 16.7 %.
Menos
significativo fue el aumento de los Toros que llegó al 4.2 %, los Terneros y
Terneras 2.1 % y las Vaquillonas de más de 2 años un 1.9 %.
Por
otra parte se produjo un descenso en tres categorías, a saber: las Vacas de
cría bajaron 0.4 %, los Novillos de más de 3 años disminuyeron 4.2 % y los Novillos de 2 a 3 años tuvieron
una merma de 2.7 %.
Si
componemos las categorías de extracción en el corto plazo (menos de un año), la
suma de las Vacas de Invernada, los Novillos de más de 3 años y los novillos de
2 a 3 años, en junio de 2003 hacen un
total de 1 millón 990 mil cabezas mientras que en junio de 2002 eran 1 millón
978 mil cabezas, es decir 0.6 % más, y
esto sobre la base del aumento del stock de Vacas de Invernada, pues las dos
categorías de novillos disminuyeron. Entonces no es posible esperar un aumento
significativo de los ingresos del sector cárnico en el corto plazo si no se
producen aumentos en los precios de exportación.
Por
el contrario, en el mediano plazo se puede esperar un incremento en el volumen
de faena provocado por el aumento del 13.8 % stock al 30 de junio de 2003 en la
categoría de novillos de 1 a 2 años, que estarán en condiciones de ser
extraídos en un plazo entre 1 y 2 años.
Por
otra parte no podemos esperar un aumento significativo del stock para el año
que viene, puesto que la categoría de Vacas de Cría tuvo un pequeño descenso
del 0.4 %
En
el mediano plazo el stock total puede verse incrementado si los productores
retienen las vaquillonas de 1 a 2 años (que aumentaron 16.7% respecto del año
pasado) para el próximo entore y así lograr un mayor número de terneros en la
primavera del año 2004. Este aumento de procreo tendrá su repercusión en la
extracción de novillos en los años 2006/2007.
Si
se mantienen los niveles de precios actuales, no se producen catástrofes sanitarias
o climáticas en el corto y mediano plazo, es posible que se de cierta
estabilidad en el corto plazo y una mejora significativa en el mediano plazo.
Para ello, se deberá planificar adicionalmente la inversión en pasturas para
sostener el crecimiento de requerimientos por aumento de stock.
La
disminución es generalizada en todas las categorías, salvo la categoría de
Capones, que tuvo un ligero aumento del 1.6 %.
Las
categorías de hembras, tanto Ovejas de cría como las de Borregas de 2 dientes y
las Corderas diente leche disminuyeron 9.9 %, 16.1 % y 14.3 %
La
disminución en las categorías de cría confirma la tendencia a la disminución en
la producción ovina en el corto y en el mediano plazo. La existencia ovina 9 millones 798 mil al 30 de junio de 2003 es
la menor en muchos años, similar al stock de un siglo atrás y lejos de los 26 millones y medio del stock
máximo en la historia del país que tuvimos una década atrás.
Si
bien la rentabilidad en la cría de ovinos es atractiva por el precio de la
carne, la variación negativa en el precio de la lana (el precio actual de U$S
2.30 el kilo es casi la mitad que algunos años atrás cuando superó los U$S 4.00
el vellón de lana corriedale), y los estragos causados por el abigeato que han
superado todos los esfuerzos realizados por los productores y por otra pare la
proliferación de jabalís, ha desalentado a los productores que han visto
diezmadas sus majadas. Por ello, no esperamos mejoras del ingreso en el corto o
mediano plazo, más bien una disminución en los ingresos por venta de carne,
lana y cueros ovinos en los próximos años, de no mediar un cambio radical en
las causas que incidieron en la disminución de este stock.
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