Una gran decepción
Que
yo sepa el actual Presidente pertenece al mismo partido de aquellos que
hicieron una caravana acompañando al embajador cubano luego de que éste fuera
removido de su cargo por el rompimiento de relaciones con el gobierno
dictatorial de Castro, después de que el Presidente caribeño llamase”Abjecto
lame botas del imperio”a nuestro ex primer mandatario.
De
igual forma, lo es también de los que durante años pintaron muros con leyendas
tales, como “Yankees go home”, “Bush asesino”, o “Fuera FMI”.
Decepcionante
para todos ellos debió de ser la imagen de su líder departiendo muy amablemente
con quien fue siempre su enemigo, desde la dialéctica claro esta y con un
discurso” Para la tribuna”, valga la expresión.
Quizás
este cambio de actitud, haga que de ahora en más los muros capitalinos, luzcan
frases tales como “Bush I Love You” (Tabaré), o FMI my best friend. (FMI mi
mejor amigo), escrito este por Danilo Astori, que dicho sea de paso luego de
culminada una de sus múltiples reuniones con los otrora,”Chupa sangre”
organismos de crédito concedió un reportaje que hizo recordar a Bensión, Alfie,
o De Posadas todos ellos ex Ministros de Economía por los conceptos allí vertidos.
Esto
fue una clara muestra de que en materia económica lo único que cambió fue el
partido gobernante, pues la conducta y el procedimiento está siendo el mismo
que llevaron a cabo los gobiernos anteriores, como si se tratase de un “Piloto
automático”.
Es
más, es tal el afán por cumplir con los objetivos marcados desde el exterior,
que se actúa de manera muy rigurosa en
cuanto al manejo de las cuentas fiscales.
A
tal punto que la tan mentada reforma tributaria, impulsada por el “Progresista”
Ministro de Economía, no es más ni menos que un ajuste fiscal, se mire por donde
se lo mire y le pese esto a quien le pese por más otro pomposo nombre que le
quieran poner.
Cuantas
cosas deben estar pasando por la cabeza de muchos viejos militantes que creían
en la predica antiimperialista, y que ven como su presidente con sus actos echa
por tierra muchos de sus postulados, sostenidos durante la campaña o mejor
dicho durante varias campañas para ser justos,
dejando en evidencia un doble discurso de su parte que es cada vez más
incontrastable, o aquellos que prestaron su voto para que el Frente Amplio
cambiase todo, y por el contrario no ha cambiado nada, tan solo se me ocurre una respuesta, una
gran decepción.
Estos
trece meses de administración Vázquez plagada de contradicciones y desaciertos
son el fiel reflejo de que para gobernar un país hace falta mucho más que la
demagogia y el voluntarismo populista, pero tranquilos uruguayos y uruguayas
que los votaron, falta cada vez menos para que puedan enmendar su error.