DERECHOS Y LIBERTADES EN CUBA

 

Muchas veces nos encontramos ante situaciones volátiles y controvertidas respecto a la Isla del “barbado”, muchas veces nos vemos inundados de un show mediático por parte de la izquierda radical justificando las acciones y hechos sucedidos en la isla.

 

Tiempo precioso se ha invertido por una u otra parte en ver perspectivas diferentes para cada situación, pero pocas veces esta izquierda toma recaudos a la hora de informarse. Por cierto, desde la otra vereda no hacemos muchas veces lo propio para dar por terminado un enfrentamiento mediático simplemente recurriendo a la extensa y oficial literatura del régimen de Cuba.

 

“Bastó para mi”, dijo Saramago, a su vez Coelho y otros tomaron por igual distancia de los últimos acontecimientos. ¿Dónde están ahora esas falsas cartas ya míticas supuestamente escritas por estos grandes literatos apoyando al “barbado” y el régimen?, ¿dónde están los miles de e-mail reproduciendo estas cartas falsas que la izquierda se encarga siempre de distribuir cuando se presentan situaciones similares?.

 

Ahora no hay duda, en medios de prensa diversos, estos literatos han dado la versión oficial de su pensamiento y principalmente Saramago les ha dado un golpe muy duro en tanto lo utilizaron de bandera política y hoy reconoce la caduca ideología de un régimen cruel, elitista, segregacionista y que sumergió a varios países en la pobreza, económica y cultural, mas impensable.

 

Internándonos en documentos oficiales, podemos tomar como punto de partida la libertad de prensa, por ejemplo el artículo 53 de la Constitución Cubana: "(...) la prensa, la radio, la televisión, el cine y otros medios de difusión masiva son propiedad estatal o social y no pueden ser objeto, en ningún caso, de propiedad privada (...)

 

Este me recuerda a las manifestaciones de la izquierda en pro de las libertades de prensa, cuando en varias ocasiones en defensa de sus medios de difusión, salieron a arremeter situaciones y dictámenes de la justicia uruguaya. Y me viene a la memoria el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones y el de difundirlas (...)".

 

Veamos una de las leyes mas criticadas desde todas las filas y por la cual se condenaron a varios de los mas de 70 cubanos que fueran noticia estos días, se trata de la Ley 88 “de Protección de la Independencia Nacional y la Economía de Cuba”.

 

La Ley 88, más conocida por los periodistas como Ley Mordaza, condena el simple hecho de colaborar "por cualquier vía" con "medios de difusión extranjeros", de cualquier carácter y orientación ideológica, esto supone de dos a cinco años de cárcel. Si la colaboración es remunerada, la pena es hasta de ocho años. Acumular, reproducir o difundir material de origen norteamericano "o de cualquier entidad extranjera", en cuanto antisocialista y tendiente a "quebrantar el orden interno", son de tres a ocho años..., que pueden subir a la franja de cuatro a diez años "si los hechos se cometen con el concurso de dos o más personas", y si el contenido se considera grave, de siete a quince años. Dichosas la prensa, las murgas, las marchas y los sindicatos de nuestro país por no tener que sufrir esta mordaza.

 

Otros ejemplos o antecedentes de esta mordaza a la prensa y libre expresión son por ejemplo las condenas por “propaganda enemiga” de Martín Calderín Carlos 1/01/91, 13 años; Eberto Pérez Revelles, 6 años, Nelson Ramírez Aroche 1/2 3/05/96, 7 años; José Rodríguez Benítez 1/2 Marzo/98, 8 años y Alexis Rodríguez Chacón 1/01/91, 20 años.

 

En Cuba el “premio” por opinar públicamente distinto al gobierno es la cárcel, por realizar manifestaciones pacíficas en contra del gobierno, crear partidos u organizaciones políticas, religiosas o de otra índole que asuman una posición opuesta a la oficial, fomentar asambleas y reuniones; escribir documentos, carteles y artículos opuestos a la propaganda oficial.

 

Y créame que cárceles no faltan, hay más de 241 prisiones a todo lo largo y ancho de la isla. Su naturaleza inhumana se describe espeluznantemente en miles y miles de testimonios y por supuesto en los informes de Amnistía Internacional, organismo que la izquierda uruguaya utiliza cada vez que coincide con su postura pero reniega cuando no les es favorable.

 

Así también las Naciones Unidas, han aprobado varias resoluciones al respecto y en ocasiones contadas se ha logrado enviar observadores internacionales a las cárceles de Cuba.  Veamos parte del último informe que obra en nuestro poder del Relator Especial de las Naciones Unidas, el cual puede obtenerse en el sitio Web de la ONU:

 

"Las condiciones en las Prisiones de Cuba, no solo son inconsistentes con las normas mínimas estándar para el trato de Prisioneros y el Código de Conducta para los funcionarios que aplican la ley, sino que también son inconsistentes con las provisiones del Código Penal de Cuba con respecto a encarcelamiento. Muchos de los informes se refieren a la escasez y baja calidad de los alimentos que son servidos a los prisioneros y que es inadecuada para el consumo humano.

 

Las protestas que surgen de esta situación, son reprimidas con frecuencia por medio del encarcelamiento en áreas de confinamiento para castigo y brutales golpizas. A menudo los informes repiten la alarmante carencia de atención médica para los prisioneros, la mayoría de los cuales están enfermos por la falta de alimentos y las condiciones anti-higiénicas. Muchos de los casos de Beri-beri, por ejemplo, se presentan en varias cárceles. Igualmente, hay informes sobre un grupo que sufre SIDA y que está confinado en un área de castigo llamada: "Los Candados", en la prisión Combinado del Este. A los presos se les niega consistentemente la atención médica para enfermedades tales como tuberculosis, diabetes, úlceras duodenales, etc.”

 

En estas inhumanas cárceles existen más de 266,000 hombres, mujeres y niños (FNCA, 20 mayo 1992), por otro lado y un tema no menor, se estima que hay 200,000 exilados políticos, 54,000 muertos por motivos políticos, incluyendo 486 fusilados. De los 52,000 balseros que han tratado de huir de Cuba, solo 17,000 lo han logrado.

 

En 1994, ante la autorización del gobierno cubano de permitir la salida del país de todas las personas que lo desearan, solamente durante el mes de Agosto, más de 35,000 personas se lanzaron al mar.

 

Entre estos rápidos vistazos de la realidad carcelaria, es interesante recordar que hay  54,000 menores de edad encarcelados en 73 prisiones para menores y más de 35,150 mujeres encarceladas en 27 prisiones para mujeres.

 

¿Ha escuchado UD. la frase?: “la justicia es independiente”. Pues bien, en Cuba el Poder Judicial NO es independiente. Al igual que todas las demás instituciones cubanas, el Poder Judicial está bajo la tutela del Partido Comunista en virtud del Artículo 5 de la Constitución. ¿Se imagina en nuestro país a la Suprema Corte de Justicia funcionando en la “Casa del Pueblo” del Encuentro Progresista-Frente Amplio?

 

Los tribunales y el nombramiento de los jueces cubanos han sido colocados bajo la Asamblea Nacional que a su vez está subordinada por la Constitución y las Leyes, al Partido Comunista. ¿Qué le parece que aquí los jueces sean electos por la Mesa Representativa del EP-FA?

 

Si pretende buscar algún punto de la justicia cubana que sea independiente al Partido Comunista, puede considerar que, cierto es, la ley cubana no obliga a que los jueces sean militantes del Partido Comunista, pero sí les exige integración política a las "organizaciones de masas del gobierno” como forma ineludible de fidelidad política.  Por supuesto en Cuba, legalmente se está afiliado al PC y no se está a ningún otro partido, que por supuesto son clandestinos.

 

Veamos un ejemplo de legislación cubana, hay una joya entre las leyes que se le denominó: "Ley de Peligrosidad", en el Artículo 72 del Código Penal se dice: "Se considera estado peligroso la especial proclividad en que se halla una persona para cometer delitos, demostrada por la conducta que observa en contradicción manifiesta con las normas de la moral socialista".

 

Si le cuesta descifrar esta farsa, podemos traducirla como un mecanismo de encarcelamiento arbitrario de una persona que se encuentre ya no en actitud sospechosa, sino que se lo vea “proclive” a cometer un delito o acto inmoral, por supuesto la moral, como lo dice el texto, es dictada por el partido.

 

No me cabe otra observación que considerar a las fuerzas judiciales y policiales cubanas como organismos “médium”, ya que pueden ver el futuro. Hace poco se estrenó una película de ficción donde se condena a personas por delitos que no han cometido aun, ¿estará inspirada en el Código Penal cubano?

 

Si se pregunta si hay abogados que puedan defenderlo en caso que sea encarcelado, temo que deberá resignarse a terminar entre rejas. En Cuba, desde 1973 y a diferencia de los países donde hay un estado de derecho, todos los abogados tienen que trabajar para el Estado en los llamados: "Bufetes Colectivos".

 

Pasemos ahora a las futuras generaciones, no hace falta decir que la educación ha sido desde siempre un caramelo dulce para las aves de rapiña izquierdistas, buscando nuevos reclutados. En nuestro país, en varias ocasiones las organizaciones estudiantiles que aun son independientes de la izquierda han denunciado la realización de actos partidarios y jornadas de afiliación para el Partido Comunista y otros en centros de enseñanza.

 

En Cuba, el llamado “Código de la Niñez y la Juventud”, es una perla literaria de manipulación y adoctrinamiento al mejor estilo estalinista e incluso nazista, no importa el extremo, el método es el mismo.

 

El Artículo 3. nos dice “La formación Comunista de la joven generación es una aspiración del Estado, la familia, los educadores, las organizaciones políticas y de masas que actúan para que surjan y se desarrollen en los jóvenes, los valores ideológicos del Comunismo”.

 

El Artículo 5. nos habla de los formadores: “La sociedad y el Estado velan porque las personas que se vinculan a los niños y jóvenes en el proceso educativo constituyen un ejemplo para la formación de su personalidad comunista”.

 

Si un padre pretendiera darle una educación independiente o hasta privada, tal cosa no existe y el Artículo 8 le recuerda que nunca va a existir: “La sociedad y el Estado trabajan por la eficaz protección de los jóvenes ante toda influencia contraria a su formación comunista”. Por lo cual la formación en de una personalidad libre de criterio, racional, analítica, de libre albedrío, se coarta desde la niñez.

 

Y cerrando toda posibilidad de libertades educativas, leamos el Artículo 33. “El Estado concede particular atención a la enseñanza del marxismo leninismo por su importancia para la formación ideológica y la cultura política de los jóvenes estudiantes.”

 

Pasemos por un momento a los trabajadores, esa masa que por estas latitudes se esgrimen embanderadas en derechos inviolables, como corresponde en un estado de derecho. Partamos de la Constitución, el Artículo 54 nos ilustra: “Los derechos de reunión, manifestación y asociación son ejercidos por los trabajadores, manuales e intelectuales, los campesinos, las mujeres, los estudiantes y demás sectores del pueblo trabajador, para lo cual disponen de los medios necesarios a tales fines. Las organizaciones de masas y sociales disponen de todas las facilidades para el desenvolvimiento de dichas actividades (...)”. En otra palabra, no cabe lugar a ningún intento de agremiación o sindicalización, los trabajadores solo pueden ejercer su derecho a reunión y organización, dentro de las pantallas organizativas ideológicas del régimen.

 

Pero no se confunda, si se toma el trabajo de leer la Constitución cubana, el Código de Trabajo y otros textos de la legislación, verá aparecer un sinnúmero de veces la palabra libertad, sindicalismo, etc., etc. Pero, y esto es lo que tratamos de extraer aquí, entre esas inmaculadas manifestaciones libertarias, se esconden estos artículos, textos y leyes o bien los textos que reglamentan las leyes y la disposiciones de la Constitución.

 

Por ejemplo: ¿qué libertad me pueden prometer si en las únicas organizaciones que puedo sindicalizarme son las del Estado?, ¿qué libertad de opinión en la prensa me anuncian si los medios de comunicación pertenecen exclusivamente al Estado (por constitución) y los intentos de una prensa independiente es perseguida y presa?, ¿de cuál libertad política hablamos, si existe un modelo dictatorial de partido único y adoctrinamiento único en todos los ámbitos, desde la educación a los aspectos sociales?.

 

Finalmente una mención al tema de los jóvenes fusilados, no sin antes recordar que Felipe Pérez Roque, el Canciller cubano, acaba de explicar que el fusilamiento de los tres jóvenes morenos que intentaron secuestrar un bote para viajar a Estados Unidos, no era debido a que practicaran el terrorismo, sino a que resultaba necesario enviar un mensaje a la población cubana de que no se toleraría el éxodo desorganizado de cubanos. ¿Por qué? Para evitar que Estados Unidos invadiera la Isla si se desataba otro “balserazo” como el de 1995.

 

Explicación torpe y que poco justifica tan atroz hecho de barbarie. ¿Fueron fusilados por promover un éxodo desorganizado? Si nos rigiera el sentido común podríamos concluir que se los detuvo por robo de un vehículo, a lo cual ninguna pena podría ser el fusilamiento, de hecho las leyes cubanas lo establecen. Por sobre las propias leyes que sus plumas escribieron, Castro asesina a su gente por suponer que el hecho de abandonar el país, podría desencadenar una invasión.

 

Pocas veces un tema vinculado con la isla no desencadena una lluvia de opiniones y una avalancha informativa en nuestros medios. Pero es en esa avalancha de información que muchas veces se deja de lado elementos tan objetivos como recurrir a la documentación de las propias fuentes, conjeturas y opiniones se despliegan en un abanico interminable, en tiempo y espacio.

 

Cuba es un dinosaurio en un mar de países con matices de libertades republicanas, federales, presidencialistas o parlamentarias. No hay otra suerte posible que el desenmascaramiento de un régimen totalitario. El padre de la criatura cayó por su propio peso, dejando al descubierto la verdad de un pueblo sufrido, pero claro, cuando aquel, quien inventó el juego se desmoronó, todas las filas del EP-FA y las otras muchas alrededor del mundo, argumentaron que no sabía jugar. En una cruel alegoría podríamos decir que se pretendió decirle a quien ideó la ruleta rusa que no supo cargar el revolver.

 

Aún no se quien será el Gorbachov de Cuba, pero lo cierto es que muy probablemente no sea la grandeza de un hombre que finalmente desencadene el cambio, sino una masa infinita de personas comunes, intelectuales, trabajadores y políticos independientes cubanos. Y ese es un derecho que no debemos embanderarlo en manos de terceros. El pueblo cubano se ha ganado el derecho de salir adelante con la fuerza de su espíritu indoblegable.

 

 

Mauro Ríos