El 25 de abril fuimos convocados
por el Ministro de Economía, Dr. Alejandro Atchugarry, a la primera reunión del
denominado por la prensa “Gabinete Social”.
En estos 45 días de trabajo se
generaron 3 reuniones al más alto nivel, de las que participaron entre otros el
Presidente de la República, el Vicepresidente, el Secretario de la Presidencia,
los Ministros de Trabajo, Vivienda, Salud, Educación y Economía, jerarcas de
máximo nivel como el Presidente del CODICEN, el Presidente del INAME,
representantes de las Intendencias Municipales de todo el país y técnicos de
distintas reparticiones.
A raíz de decisiones tomadas en
las tres primeras reuniones, ha habido coordinaciones entre los diferentes
organismos y soluciones concretas con el respaldo del Ministerio de Economía y
Finanzas.
En este primer encuentro con los
lectores de Compromiso, voy a intentar hacer un resumen de las mismas.
El 5 de mayo fue aprobado un
esquema de trabajo presentado por INDA que creaba tres sub - grupos:
El primero coordinado por Salud
Pública con la misión de instrumentar una campaña de promoción de la lactancia
materna.
El segundo coordinado por INDA,
para implementar en todo el país la transformación definitiva de la tradicional
canasta individual Materno-Infantil en una canasta familiar.
Y el tercer grupo destinado a
priorizar acciones tendientes a reforzar la Red Alimentaria que se despliega a
través de los distintos organismos públicos y privados en todo el país.
De las medidas adoptadas creemos
que cinco de ellas van a tener un impacto inmediato, ellas son:
Todas estas acciones, son posibles por el respaldo activo del Ministerio
de Economía y por el éxito que está teniendo la Unidad Centralizadora de
Adquisición de Alimentos.
En
lo que refiere al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y al INDA
corresponde destacar que el Programa Canasta Familiar fue presentado por el Cr.
Álvaro Alonso y por quien suscribe al Presidente de la República en noviembre
del 2001 al inaugurar la nueva sede del INDA.
En mayo del 2002 comenzó el Plan
Piloto de Salto y se postergó la universalización del plan, debido a la grave
crisis que padeció el país el año pasado. Crisis que debimos enfrentar con la
instrumentación de un Plan de Seguridad Alimentaria que llevó 55.000 platos
calientes diarios que fueron un alivio para muchas familias, pero que
fundamentalmente significó el evitar un estallido social con consecuencias
irremediables.
Hoy que estamos saliendo de la
tormenta, con el esfuerzo y el sacrificio de la inmensa mayoría de los
uruguayos, debemos trabajar para la Emergencia Social con honestidad, dedicación, humildad e inteligencia sin perder el rumbo
que nos habíamos fijado.
Ese es nuestro Compromiso.
Hebert Reyes
Director de INDA