SER   OPTIMISTA   AYUDA

 

Como ya sabemos, el país ha transcurrido una de las peores crisis económicas que nos ha tocado vivir en toda nuestra historia.

El país comenzó a encaminarse por el sendero de la recuperación; la cual va a ser paulatina y además si le sumamos el pesimismo del Frente Amplio la hará mas lenta todavía.

 

El optimismo como la esperanza es lo último que se pierde. Así los uruguayos tienen una visión francamente mala del presente del país y da la impresión que el piso ya lo tocamos. Así y todo albergan un moderado optimismo sobre el futuro.

Ser optimista quiere decir muchas cosas y fundamentar ese optimismo en diferentes causas, pero en general supone una confianza en el país, sus dirigencias (en sentido amplio, no solamente político) y su gente que tienen la suficiente capacidad para revertir la situación y cuando se pretende hacer algo por el bien del país los frenteamplistas dicen no.

Y yo me pregunto: ¿eso no será impedir una evolución o un crecimiento?

El pesimismo por su parte, aparece como la contracara del optimismo (lo que parece bastante evidente). Esto quiere decir que se fundamenta en las causas opuestas: poca confianza en el país, en sus dirigencias o en su gente.

 

Como en todo tema los uruguayos difieren entre si, primordialmente por sus alineaciones políticas mas que la edad, el sexo, la posición socioeconómica, etc. Lo que predomina al diferenciarse es el partido político por el cual se incline cada uno.

Y así se ve que los colorados son los más optimistas, seguido de cerca por los blancos y bastante mas atrás y casi en la otra punta con un claro pesimismo se sitúan los frenteamplistas.

L o llamativo de esto es que a poco de una nueva elección y dentro de prácticamente un año y medio se empieza a instalar un nuevo gobierno. Para una fuerza  política que se siente a si misma a pocos pasos de ese gobierno, parecería lógico que sus seguidores manifiesten un fuerte optimismo sobre el futuro.

Esto no ocurre así los frenteamplistas son el sector que ve mas negativamente la situación presente sino que también la de futuro. Se puede realizar y calificar en diferentes franjas los partidos políticos.

En una primer franja optimista en extremo constituida por los colorados. En una segunda franja moderada y realista se sitúan los blancos que demuestran que se puede ser realista y optimista a la misma vez.

Y por último la franja claramente pesimista donde se ubican los  frenteamplistas.

 

De esta manera se hace muy difícil lograr la recuperación del país cuando un grupo de personas son tan pesimistas.

Un país necesita de gente que quiera salir adelante y no gente que lo único que hace es poner palos en la rueda. Encima basa su discurso político en todo lo que se hace mal y en la mala situación del país.                

Cristopher Rodríguez Crosse